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Washington, D.C.- El presidente estadounidense, George W. Bush, reiteró ayer que existe un peligro nuclear iraní y mantuvo la posibilidad de recurrir a la fuerza contra la república islámica, pese a la publicación de un informe oficial que minimiza ese riesgo.
"La mejor diplomacia, una diplomacia efectiva es aquella en la cual todas las opciones están sobre la mesa", añadió.

Bush habló en una conferencia de prensa sobre control de daños convocada al día siguiente de que la National Intelligence Estimate (NIE) -el organismo que coordina las 16 agencias norteamericanas de espionaje- afirmara que el programa iraní de armas nucleares había quedado congelado en 2003.

El reporte sugiere que Teherán es más permeable de lo que se creía a las presiones diplomáticas internacionales y calificó la retórica de Washington sobre la situación de exageración que ya dura por lo menos dos años.

Precupado por la posibilidad de que el NIE pudiera obstaculizar los esfuerzos de su gobierno por lograr la aprobación de una nueva serie de sanciones de la ONU contra Irán, Bush dijo que había telefoneado al presidente de Rusia,
Vladimir Putin, para plantearle que ahora no era el momento de volverse atrás.

"Este reporte no es para decir `bueno, vamos a tranquilizarnos y dejar el tema'", declaró.

"Yo veo este reporte como una señal de advertencia de que ellos tuvieron el programa y lo suspendieron. Es una señal de advertencia porque pueden rea-nudarlo", dijo Bush.

Cree GB que amenaza iraní es `muy seria'

El Gobierno británico sigue considerando la amenaza potencial del programa atómico iraní como "muy seria", dijo ayer el portavoz del primer ministro británico Gordon Brown, sobre al informe de los servicios secretos estadounidenses.

"El informe muestra también que el intento de que Irán quiera fabricar armamento atómico aún está ahí y que ese riesgo aún constituye un problema muy grave", dijo el portavoz tras una reu-nión del gabinete. El Gobierno británico considera, sin embargo, que las sanciones internacionales y la presión contra Irán ya tuvieron algunos efectos.

El ministro de Exteriores británico, David Miliband, dijo en una entrevista con la televisión BBC que las sospechas sobre las intenciones de Irán son inevitables, dado que Teherán enriquece uranio sin que haya centrales nucleares civiles en el país que pueda utilizarlo.

Preguntado sobre si el nuevo informe hace menos probable una acción militar estadounidense, Miliband dijo que Gran Bretaña continúa totalmente centrada, con la comunidad internacional, en una solución diplomática de la crisis. (AFP-DPA)