La selección francesa, con un meritorio empate sin goles en su visita a la italiana, en Milán, ha reforzado su liderato de grupo, dando un muy importante paso adelante en busca de la clasificación, algo que en cambio se complica, y mucho, para Italia.
MILAN.- La selección italiana, que conquistó el mundial de Alemania 2006 batiendo en la tanda de penaltis de la final a Francia, sigue sin ganar a la francesa (sin ronda de penas máximas) desde el 2 de julio de 1978, en el mundial de Argentina (2-1).

Y sigue porque la que ha sido segunda revancha "post-final mundial" resultó decepcionante del lado italiano, no así de parte francesa. Estaba en juego el liderato del Grupo B, que veía en el mismo a Francia, con dos puntos de ventaja sobre una Italia que saltó al campo sabiendo que poco antes Escocia, con su triunfo ante Lituania, le había quitado el segundo puesto.

Pero Italia no saltó "a morder", a arrollar al rival en busca del temprano gol que le pusiese las cosas en su favor. Al contrario, apareció muy respetuosa. Y eso que se jugaba más que Francia.

El equipo italiano jugó tenso, como también lo estuvo el ambiente. Todo por un cruce de declaraciones entre las partes iniciadas por el seleccionador francés, Ramond Domenech, quien esta noche tuvo que seguir el partido desde la tribuna por sanción de la UEFA.