Tokio, Japón.- Maltrecha por su reciente fracaso electoral y la brusca renuncia del primer ministro Shinzo Abe, la derecha en el poder en Japón busca un jefe capaz de sacarla de esta grave crisis sin precedentes y piensa haberlo encontrado con el moderado Yasuo Fukuda.
En unos día, la "paloma" Fukuda se ha destacado por encima de su único rival, el "halcón" Taro Aso, ex ministro de Relaciones Exteriores.

Fukuda parece que será el próximo primer ministro, aunque la carrera no está ganada, pues Aso es muy popular, sobre todo entre los jóvenes (es amante del manga).

"Hay que asegurarse de que no se comete una equivocación y de que se elige a la persona adecuada para afrontar esta crisis", estima el politólogo Takao Toshikawa.

A finales de julio, el Partido Liberal Demócrata (PLD), la gran formación de la derecha japonesa en el poder desde hace más de medio siglo, sufrió la mayor humillación electoral de su historia al perder con estrépito la mayoría en el Senado.

Los resultados mostraron un descenso sobre todo en las zonas rurales.

Tras asumir esa debacle, el primer ministro Abe, cada vez más debilitado incluso en su salud, anunció su dimisión el miércoles pasado.

Sin quererlo, Abe perjudicó al que se presentaba como su delfín, Aso, 66 años, número dos del PLD y nacionalista como él.

"Había un pacto secreto entre Aso y Abe, que lo había elegido como sucesor", explica Toshikawa.

Pero en los últimos días, Fukuda, 71 años, veterano de la política, ha revuelto el escenario al lograr el apoyo de la mayoría de los parlamentarios del PLD.

El partido elegirá el próximo domingo a su nuevo presidente, que se convertirá en primer ministro gracias a la gran mayoría que todavía conservan los conservadores en la cámara baja.

Los parlamentarios del PLD reprochan a Taro Aso no haber impedido la dimisión de Abe pues a su juicio les deja en una situación muy delicada.

"Aso desempeñaba bien su papel hasta ahora, pero le faltó prudencia en la fase final. Cruzó la línea roja demasiado rápido", dijo un dirigente del PLD bajo anonimato.

Además, algunos piensan que Aso no se diferenciaría mucho de Abe y que por eso no sacaría al partido de la crisis.

Como es costumbre en épocas de convulsión, Japón busca entre los más experimentados un salvador.

Fukuda batió el récord de duración en el mediático puesto de portavoz del gobierno desde el año 2000 al 2004.

Se distinguió por sus capacidad de mediación entre los diferentes ministerios.

Es "experto en resolver las dificultades", según sus allegados.

Y la tarea que le espera lo es: mayoritaria en la cámara alta, la oposición se niega en rotundo a la ampliación de la misión logística japonesa en apoyo de las tropas internacionales en Afganistán. Mientras que Fukuda insiste en no renunciar a esa misión.

Hace 35 años, su padre, Takeo Fukuda, perdió la disputa interna en el PLD para ser investido primer ministro ante Kakuei Tanaka, político que paradójicamente apadrinó a Ichiro Ozawa, el actual líder de la oposición.