Washington, EU.- La campaña electoral nunca fue tan larga, los debates tan numerosos, ni los candidatos examinados tan de cerca: a un año de las elecciones presidenciales, la saturación amenaza al electorado estadounidense.
"Efectivamente hay ciertos signos de fatiga", apunta Carroll Doherty director adjunto del Centro de Investigaciones Pew.

"Los términos más citados por la gente para calificar la campaña son 'pronto', 'demasiado pronto', seguidos de 'confusa' y 'larga'", dijo Doherty a la AFP.

Según una encuesta del Centro de Sondeos Rasmussen, 56% de los estadounidenses piensan que los debates y la campaña son "exasperantes" y "una pérdida de tiempo". Y más del 60% estima que su sistema electoral esta "seriamente deteriorado".

Los electores de New Hampshire abrirán el fuego y acudirán a las urnas en diciembre de 2007 para las primarias de una elección que no tendrá lugar hasta noviembre de 2008.

Así, la campaña podría invadir las fiestas navideñas mediante anuncios televisivos y candidatos paseándose junto a Papá Noel por los centros comerciales.

Cuando 2007 no haya terminado aún, ya habrán tenido lugar al menos 20 debates seis meses antes de la nominación de los dos candidatos oficiales durante las convenciones nacionales de los partidos republicano y demócrata.

La fiebre mediática de este interminable proceso electoral, el más largo de la historia de Estados Unidos, estalla en los blogs e Internet, además de periódicos y televisiones.

Allí se revisa con lupa la vida de los candidatos. Hillary Clinton, la ex primera dama y favorita, vio así publicadas sus cartas de estudiante en plena crisis existencial en las paginas del New York Times, 40 años después de escribirlas.

Menos de un tercio de los estadounidenses afirman haber reflexionado realmente sobre la campaña electoral, un porcentaje que según Carroll Doherty no varía desde hace meses.

"En lugar de hablar de colectas de fondos, de los candidatos y de sus equipos de campaña, la prensa debería hablar de los electores y sus prioridades", opina John Dinges, profesor de periodismo en la Universidad de Columbia.

"Sería un buen momento para que la gente exprese sus propias ideas sobre la situación del país, independientemente de los candidatos", dijo el profesor a la AFP.

En el estado de Iowa (centro), que los candidatos y la prensa recorren desde hace semanas, se instala el hastío. "El interés inicial en candidatos 'estrella' como Hillary Clinton o Barack Obama disminuyó mucho", según Rekha Basu editorialista del Des Moines Register, el mayor periódico del Estado.

"Y la gente empieza a estar harta de las llamadas de teléfono nocturnas de diversas campañas que llaman por sondeos o para pedir dinero", dijo Basu a la AFP.

"Muchos electores no tienen una idea vaga de lo que pasa en la campaña pero son conscientes de que dura desde hace tiempo. No estarán realmente atentos hasta el momento de depositar la papeleta en la urna", afirma Linda Fowler, profesora de ciencias políticas en Dartmouth College.

"Lo que puede pasar esta vez, dijo a la AFP, es que cuando los electores estén por fin dispuestos a estudiar las posturas de los candidatos sobre los asuntos que les interesan, los medios -que hicieron eso durante meses- ya habrán pasado a otra cosa, porque ya no será una novedad"