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Fue una reacción instantánea, que le permitió despojarse de la enorme presión que acumuló en las más recientes 24 horas
GUADALAJARA.- Fue una reacción instantánea, que le permitió despojarse de la enorme presión que acumuló en las más recientes 24 horas.

Mientras, Sergio Santana era "tragado" por un mar rojiblanco de felicitaciones, Efraín Flores aplaudió efusivamente, se volteó hacia la tribuna y levantó el pulgar derecho.

El nuevo director técnico del Guadalajara cumplió en su primera prueba, quizá la más difícil.

Porque, más allá de la victoria sobre el Veracruz (3-1), la directiva de las Chivas exigía mejorar en el aspecto ofensivo y las tres anotaciones de anoche son una buena carta de presentación.

Aunque la velada no estuvo excenta de sobresaltos.

El tanto conseguido por John Restrepo (15') hizo que la razón se cargara hacia José Manuel de la Torre... Hasta que Santana, Alberto Medina y Sergio Avila comenzaron a conectarse.

Sociedad que cumplió con las expectativas de la cúpula tapatía.

El Rebaño Sagrado no mostró un rostro completamente distinto al que tenía bajo la dirección técnica del Chepo, pero -al menos- sí enseñó más ganas de llevarse la victoria, a pesar de los problemas que sufre cuando es atacado.

Las precauciones quedaron guardadas en el pizarrón del anterior estratega.

Por ahora, el Guadalajara mostró la esencia que agrada a Jorge Vergara, esa que comulga con la denominada "filosofía chiva".

La ausencia del suspendido Omar Bravo no se notó. Santana jugó en su posición y, aunque no tuvo una actuación sobresaliente, logró generar espacios que fueron aprovechados por la velocidad del Venado y el talento del Gaucho.

Porque los zagueros visitantes jamás descifraron la manera de controlar el vértigo que caracterizó a la delantera local.

Aunque la verdadera cuota desequilibrante provino del capitán, del hombre que necesitaba ser referencia en el momento más oportuno.

Ramón Morales volvió a la lateral izquierda, zona en la que Chivas tuvo su principal salida.

Además de cristalizar el penalti que marcó el transitorio 2-1 (53'), El Moncho fue el líder de un navío que mostró tener los argumentos necesarios para mantenerse a flote en lo que resta del torneo, aunque tendrá que navegar por aguas más turbulentas que las veracruzanas.

Y es que, desdoblar velozmente fue el principal argumento del Rebaño Sagrado.

Fue la llave que permitió generar las jugadas que culminaron con los goles de Medina (35') y Santana (92').

Por eso, Flores felicitó a cada uno de sus nuevos pupilos tras el silbatazo final de Hugo León. La primera prueba fue superada.