Excélsior
"Los bancos de hoy no pueden operar de la misma manera en que lo hacían el siglo pasado. Hace 20 años, la población era mucho más homogénea con características y necesidades muy similares, actualmente las generaciones de jóvenes van demuestran una heterogeneidad única, de modo que tiene necesidades y requerimientos específicos", dijo Bilick en entrevista con Excélsior.
México, D.F..- No todo lo que brilla es oro y en las economías del siglo XXI el valor del dinero ya no está en el papel moneda que los ciudadanos alrededor del mundo cargan en sus billeteras, sino en los unos y ceros que forman parte de un código binario y dan origen al dinero digital, que al menos en Estados Unidos representa 89 por ciento de todo el efectivo circulante.

Sin embargo, esta misma evolución hacia un mundo lleno de transacciones digitales representan grandes retos para las instituciones financieras de todo el orbe, no sólo con el objetivo de proteger y resguardar esos datos, sino también para entender y comprender mejor a sus clientes, explicó Staurt Bilick, ejecutivo general de la industria de Finanzas de IBM.

"Los bancos de hoy no pueden operar de la misma manera en que lo hacían el siglo pasado. Hace 20 años, la población era mucho más homogénea con características y necesidades muy similares, actualmente las generaciones de jóvenes van demuestran una heterogeneidad única, de modo que tiene necesidades y requerimientos específicos", dijo Bilick en entrevista con Excélsior.

Así, con el crecimiento de las computadoras, teléfonos celulares e internet, los bancos y los servicios financieros de todo el orbe tienen la posibilidad de, por primera vez, conocer quiénes son sus clientes y los servicios que requieren, a través de la recolección y uso adecuado de su información, tal y como lo hacen las redes sociales o los motores de búsqueda.

El ejecutivo de IBM mencionó que ese es quizá uno de los procesos más complejos para el futuro de las instituciones bancarias en el mundo, pues igual que en el campo de las redes sociales, los bancos también deberán lidiar con temáticas aún más rigurosas sobre la seguridad y privacidad de los datos de sus clientes.

"Actualmente, los bancos operan con enormes bases de datos de cientos de miles de clientes. El problema es que esta información no está integrada de manera adecuada, sino que la rentan a otras compañías para que generan su campañas de mercadotecnia o cobranza. Está situación les he generado problemas no sólo de privacidad sino también de confianza y lealtad en sus usuarios", comentó Bilick.

En ese sentido Fernando Beltrán, especialista de software de la industria para IBM, aseguró que los bancos tienen que mirar a la tecnología como un habilitador para reducir sus costos operativos y mejorar el manejo, control y uso de la información, a la vez que se cumplen con las regulaciones del sector.

"La crisis financiera cambió por completo las reglas del juego en el sistema financiero en México y en el mundo. De pronto, en meses, desaparecieron instituciones financieras con siglos de tradición, gobiernos de todas partes se vieron forzados a convertirse en socios obligados de muchas de ellas, y la confianza de los consumidores se vio impactada. Los servicios financieros trabajan para crear oportunidades y no para cerrarlas", explicó Beltrán.

Beltrán recordó que a finales de enero, un grupo de hackers logró penetrar en la infraestructura de red de Heartland Payment Systems, un sistema de pago a través de internet, y lograron extraer la información de más de 94 millones de tarjetas de crédito, de 200 bancos de todo el mundo. Este acto le significó pérdidas por 25 millones de dólares.

"Al momento del ataque, Heartland Payment Systems cumplía con todas los estándares y regulaciones de la industria, pero así como las plataformas tecnológicas evolucionan para bien o para mal, también lo hacen los cibercriminales al cambiar y mejorar sus modalidades de ataque", dijo.