Sligo, Irlanda.- El francés Sébastien Loeb (Citroën C4) aumentó su ventaja como líder del Rally de Irlanda en el cierre de la 2ª etapa este domingo en Sligo, tras la cual supera al español Dani Sordo, al volante del otro C4, por 59 segundos.
Bajo una fuerte lluvia, el tres veces campeón del mundo, dominó en las especiales de la mañana (ES11 a ES13) y en una de la tarde (ES15), sin perder la prudencia y la concentración tras el abandono de su gran rival en el pulso por el título WRC, Marcus Gronholm, que se salió del trazado el viernes.

Si el francés logra culminar con su éxito su paso triunfal por Irlanda, sin ningún incidente inesperado, dará un gran paso adelante para conquistar el Mundial en el último rally, ya que antes de esta penúltima cita del calendario el finlandés le superaba por tan sólo cuatro puntos.

"Por momentos, tenía la impresión de que era mi abuela quien conducía", bromeó Daniel Elena, su copiloto. "Las carreteras son un poco más anchas que ayer, pero el asfalto resbala mucho, así que hubo que tener mucho cuidado", apuntó Loeb.

Mientras se disputaba la segunda etapa, Gronholm abandonó Irlanda, rumbo a su país, con más dolores que el mismo viernes, en el que se sometió a varios controles médicos. Sus entrenamientos en Inglaterra, previstos para el martes y miércoles, quedaron aplazados para más adelante.

"Marcus tiene dolores, es necesario que descanse, pero estará en la salida del Rally de Gran Bretaña", aseguró un portavoz de Ford. El dos veces campeón del mundo, de 39 años, tiene previsto retirarse al término de la temporada, en la que mantiene con Loeb una emocionante lucha por el título mundial.

Por detrás de Sordo en la clasificación provisional se situó el también finlandés Jari-Matti Latvala (Ford Focus), que muchos consideran como el sucesor directo de Gronholm.

Mikko Hirvonen, en el otro Ford oficial, prefirió no correr riesgos y terminó la penúltima jornada del rally irlandés en cuarta posición, a 2 minutos y 37 segundos.

Para las anécdotas de la prueba queda que en la undécima especial, en Sloughan Glen, vio reducido el trazado inicial en 7 kilómetros para respetar el luto de la ciudad de Omagh, en el Ulster, donde toda una familia murió esta semana en el incendio de su casa.

Por su parte, Eddie Jordan, una de las figuras históricas del automovilismo irlandés, mostró su satisfacción como responsable de la organización y mostró su deseo de que el país sea de nuevo incluido en el calendario WRC en la edición de 2009.