El Universal
México, D.F.- Sobre el pequeño y abigarrado escritorio de José Luis Calva, detectives de la Fiscalía de Homicidios de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal encontraron fotografías suyas, cuadernillos sobre nuevas técnicas sexuales, un catecismo, un librito de oraciones con la imagen de Cristo, libretas con apuntes, decenas de disquetes y publicidad del café Internet en el que conoció a Alejandra Galeana.
También hallaron cuadernos engargolados con poemas, cuentos y pensamientos, y una libreta de dibujo que atrajo la atención de los peritos forenses. Allí encontraron imágenes inacabadas en las que Calva Zepeda se plasma como Dios, a veces como Jesucristo en La Ultima Cena o bien como un ser ubicado entre el cielo y el infierno, lugares que imagina y reconstruye a su manera para que sean como él los desea. Los bocetos están inacabados pero alcanzan a perfilar parte de una personalidad en constante búsqueda de lo espiritual, explica la agente del Ministerio Público, Patricia Payán, perfiladora experta adscrita a la Subprocuraduría de Averiguaciones Previas Centrales de la PGJDF.

En lo verbal, dice, el señor Calva es creíble en un 80 por ciento de las cosas que narra sobre su vida y lo que ha sufrido. Lo demás pueden ser exageraciones o fantasías, o bien formas de contar algo para ocultar un hecho verdadero. Pero sus dibujos son algo distinto.