Alida Piñón/El Universal
Ellas enfrentan más dificultades que los hombres para el éxito, por razones musicales y sociales. Estas son sus historias.
México,D.F. .- En los últimos años, los cantantes mexicanos han adquirido relevancia internacional, especialmente los tenores y barítonos están siendo contratados por algunos de los teatros de ópera más importantes del mundo. Sin embargo, el panorama de las mujeres es distinto y con dificultad consiguen emular lo conseguido por los hombres.

Las razones son complejas, algunas se deben a que el repertorio para varones es llevado a escena con más frecuencia; los tenores, por sus características vocales, son mas difíciles de encontrar; la cantidad de sopranos y mezzosopranos que cada año audicionan o concursan en certámenes internacionales es mayor, las exigencias físicas son más duras para las mujeres y son ellas mismas quienes han tomado decisiones distintas a la de sus compañeros en función de la maternidad.

Además, de acuerdo con el crítico Lázaro Azar, se debe sumar un motivo más: la cultura conservadora de los mexicanos ha determinado que las mujeres hayan postergado su salida del país para buscar oportunidades de estudio y/o trabajo en otras naciones, lo que ha ido en detrimento de su formación y su proyección.

Aún con este panorama, no son pocos los nombres de las mexicanas que hacen eco dentro y fuera de nuestro país: Olivia Gorra, Violeta Dávalos, Encarnación Vázquez, Mónica Chávez, Mónica Guillén, Rebeca Olvera, Rosa Elvira Sierra, Bertha Granados y María Alejandres, para algunos, la única que después de pisar la Scala de Milán y haber ganado con solo 24 años el primer lugar en ópera y zarzuela en el concurso internacional Operalia 2008, podría estar a la altura de lo logrado por los hombres, aunque dicen los críticos que su camino todavía es largo.

Francisco Méndez Padilla, quien es director del Concurso Carlo Morelli, cree que no es posible comparar "la calidad" de las cantantes con la de los hombres.

"Los tenores y recientemente los barítonos tienen ya un certificado de calidad, y a las mujeres les ha costado más trabajo porque hay mucha competencia. Por ejemplo, en el Carlo Morelli participa 60% de mujeres, algo que ocurre no sólo aquí, sino en muchos lados. Por eso en los últimos años la única mujer que ha sobresalido es María Alejandres, a partir de que ganó el Operalia; y otras como Rosa Elvira, Bertha, Mónica y Rebeca, ya están establecidas en otros países como Alemania y Suiza, pero no han tenido la misma resonancia de María", ataja.

Méndez Padilla coloca en un apartado diferente a las cantantes más experimentadas como son Olivia Gorra, Encarnación Vázquez y Violeta Dávalos. "Ellas tuvieron resonancia en el extranjero a partir del nivel que alcanzaron en México, eso tiene su mérito porque en los años 80 lograron posicionarse y adquirieron su prestigio".

¿Qué opinan ellas?

La soprano Rosa Elvira Sierra, ganadora en México de los concursos de canto Carlo Morelli y Francisco Araiza, así como finalista de diversos concursos internacionales y quien en los años recientes se ha consolidado en Suiza -ahora mismo participa en Idomeneo de Mozart, en el teatro de la ciudad de Bienne-, no hace distinción entre las dificultades que deben sortear hombres y mujeres para encontrar el éxito.

"Uno debe abrirse camino y para eso hay que insistir mucho y desarrollar un carácter fuerte para no derrumbarse después de audiciones no exitosas y periodos sin trabajo", asegura en entrevista vía correo electrónico desde Suiza.

Aunque reconoce que una buena voz de tenor es difícil de encontrar y que, en efecto, la competencia en su tesitura es mayor.

"El físico también pesa, claro que los tenores padecen esa competencia pero tal vez no es tan pesada como lo es para las mujeres, a mí alguna vez me dijeron: `Guau, qué maravillosa voz tienes, lástima que no sea más alta', no siempre es así, pero ocurre", dice.

En cuanto a la maternidad, advierte: "No creo que vaya en contra de una carrera artística, conozco varias sopranos que tuvieron sus bebés y siguen cantando en varios teatros", dice Rosa Elvira Sierra.

La soprano Violeta Dávalos, una de las voces más respetadas del país, quien recientemente llegó a la final de la II edición del Concurso Internacional de Zarzuela "Ana María Iriarte", en España, advierte que la maternidad sí es un factor.

"He visto compañeros que se han ido a Europa con su familia y sus esposas cuidan a los hijos; para las mujeres es distinto, no muchas han tomado el reto de irse o si cuando lo toman deben divorciarse o tomar la difícil decisión de dejar por largos periodos a sus hijos. En este sentido, no se pueden comparar los esfuerzos de hombres y de mujeres", asegura.

Encarnación Vázquez, quien es otra figura de la ópera en nuestro país, que este año celebra tres décadas de trayectoria y quien recientemente realizó una gira por Polonia en donde cantó en la ópera de Cracovia, advierte que ante este panorama hay opciones de éxito, como adentrarse en un repertorio menos "sobado" por la competencia.

"Me especialicé en oratoria, música de cámara y contemporánea, conseguir algo así no es muy sencillo, ya que pocos mexicanos se especializan, y ofrecí a los teatros internacionales lo que yo sé hacer, así que mi repertorio ha sido básico para que pueda seguir desarrollándome fuera y dentro del país. He cantado estrenos de ópera como las obras de Daniel Catán, en fin, creo que si bien es verdad que las mujeres tenemos más dificultades, también hay opciones por explorar", asegura Vázquez.

Con reconocimiento internacional

* Elvira Sierra. Ganadora de los concursos de canto Carlo Morelli y Francisco Araiza. Finalista de concursos internacionales. Estelar en producciones europeas

* Violeta Dávalos. Es una de las sopranos más respetadas del país. Finalista de la II edición del Concurso Internacional de Zarzuela "Ana María Iriarte", en España

* Encarnación Vázquez. Mezzosoprano con amplio repertorio que incluye la música de cámara, sinfónica, ópera y contemporánea