Pekín, China.- El máximo líder de los budistas de Hong Kong, Sik Kok Kwong, condenó hoy la represión ejercida por la Junta Militar de Birmania (Myanmar), asegurando que sus líderes irán "al infierno más profundo" por haber matado a algunos de los monjes que se manifestaron contra el régimen dictatorial birmano.
"La orden de disparar a monjes inocentes, que ha causado muchas muertes, es como derramar sangre de un Buda para las enseñanzas budistas. Los responsables de esto caerán en el infierno de Avici", aseguró Sik, presidente de la Asociación Budista de Hong Kong, en una carta abierta.

El infierno de Avici es según la creencia budista el de mayor sufrimiento y está destinado a aquellos que han cometido los peores crímenes a ojos de Buda, como parricidas o suicidas, quienes según esa religión tienen muy pocas posibilidades de reencarnarse.

El líder religioso, poco dado a declaraciones públicas, expresó en esa carta abierta su "profunda tristeza" por la muerte de los monjes y pidió a la Junta birmana que "deponga su cuchillo carnicero" e instaure en el país la democracia y la armonía.

Junto a Sik, líderes políticos de Hong Kong y organizaciones pro derechos humanos expresaron su solidaridad con el movimiento pro democracia birmano, mientras en el resto de China no ha habido apenas condena contra la Junta Militar del país vecino por parte de Gobierno e instituciones.

Las únicas voces en medios públicos de la China comunista contra la represión birmana han surgido en Internet, donde muchos blogs y foros han colgado imágenes de las protestas, condenando la violenta represión y mostrando su apoyo a figuras como Aung San Suu Kyi, histórica líder de la disidencia birmana y premio Nobel de la Paz.