Monterrey, Nuevo León.- Francisco Robles Ortega, de 58 años, arzobispo de Monterrey y desde mañana nuevo cardenal, se distingue por su "caridad pastoral" y su nombramiento ayudará a frenar la pérdida de fieles ante iglesias y sectas provenientes de Estados Unidos, según un portavoz de su arquidiócesis.
El próximo sábado el Papa Benedicto XVI otorgará el rango de cardenal a 23 obispos de diversas regiones del mundo, entre ellos Robles Ortega, quien tiene su arzobispado en el estado de Nuevo León, ubicado al norte de México y fronterizo con EEUU.

Robles Ortega nació en la pequeña localidad de Mascota, en el estado occidental de Jalisco, el 2 de marzo de 1949.

Fue el tercero de los dieciséis hijos nacidos del matrimonio formado por Francisco Robles Arreola y Teresa Ortega de Robles.

Realizó sus estudios de Humanidades en el Seminario Menor de Autlán; de Filosofía en el Seminario de Guadalajara y de Teología en el Seminario de Zamora.

Después de su ordenación sacerdotal completó sus estudios en Roma, donde obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana (1976-1979).

Sus allegados lo describen como una persona muy meticulosa que se caracteriza por su "caridad pastoral".

A finales de la década de los ochenta fue promotor Diocesano para el Arte Sacro Asistente de la Comisión Diocesana para los Asuntos Económicos y Profesor de Filosofía y Teología en el Seminario de Autlán.

Posteriormente, el papa Juan Pablo II lo designó obispo de Toluca y tomó posesión de su cargo el 15 de julio de 1996.

Fue uno de los doce elegidos para participar en la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para América, celebrada en el Vaticano del 16 de noviembre al 12 de diciembre de 1997.

El 25 de enero de 2003, el papa Juan Pablo II lo nombró arzobispo de Monterrey, al aceptar la renuncia del Cardenal Adolfo Suárez Rivera.

En la Conferencia del Episcopado Mexicano ha presidido el Departamento de Pastoral de Santuarios y la Comisión de Educación y Cultura.

El sacerdote Fernando Torres, vicecanciller del Arzobispado de Monterrey, dijo a EFE que la labor pastoral del arzobispado se centra en evitar que las iglesias provenientes de los Estados Unidos sigan arrebatando fieles a la Iglesia Católica.

Cifras oficiales de la iglesia reflejan que el estado norteño de Nuevo León es el quinto en el país en la penetración de Testigos de Jehová.

Otro de los retos de Robles Ortega como cardenal será limpiar el desprestigio provocado por los sacerdotes pederastas.

El Instituto Cristiano de México calcula que alrededor de 30% de los 14.000 sacerdotes católicos del país son responsables de haber cometido algún tipo de abuso de índole sexual contra feligreses de sus comunidades.