Las principales vialidades de Monterrey, dañadas y saturadas. Foto: Vanguardia-Emilio Vásquez
El Universal
Las dos principales vías rápidas, Constitución y Morones Prieto, ubicadas a las orillas del Río Santa Catarina y que conectan a municipios de la zona metropolitana, sufrieron graves afectaciones tras el paso de Alex
Monterrey. La zona metropolitana de Monterrey, integrada por nueve municipios donde viven alrededor de cuatro millones de habitantes, vivió este lunes su primer día de caos después de que el huracán Alex inutilizara las dos principales vías rápidas, Constitución y Morones Prieto, ubicadas a las orillas del Río Santa Catarina.

La avenida Constitución, que conecta a Monterrey con Guadalupe, Santa Catarina y San Pedro, fue dañada en diversos tramos por la tormenta que se registró el miércoles pasado. Su par vial, Morones Prieto, que conecta al Oriente con el Poniente, también sufrió amputaciones por lo que está cerrada a la circulación en ciertas partes.

Para enfrentar el cierre de estas avenidas y algunas otras que fueron dañadas por las lluvias, el gobierno estatal preparó un "Plan Alterno" que comenzó a operar a parir de las primeras horas del lunes.

El gobernador Rodrigo Medina de la Cruz reconoció que al arrancar las alternativas viales existieron "cuellos de botella", sobre todo en la salida a la Carretera a Saltillo, que impidieron que la circulación fuera fluida para el tráfico pesado.

"El cuello de botella la tenemos en las avenidas Adolfo Díaz Ordaz y Aron Sáez" (avenidas del poniente de la ciudad), dijo Rodrigo Medina.

"Vamos a esperar al final del día, seguramente va a haber gente que se va a desesperar, que va a tener comentarios, hay que hacer ajustes, hay que volver a citar a los secretarios de Vialidad y Tránsito, en fin, esperemos que funcione lo mejor posible", agregó el mandatario.

Destacó que este es un primer esfuerzo para enfrentar la falta de dos de las principales avenidas de la zona metropolitana y que están trabajando con todo lo que está a su alcance para restablecer las vialidades y para que la gente tenga una solución lo más pronto posible

"Lo vamos a ir arreglando, la gente también se va a ir adaptando, yo creo que la palabra clave en estos momentos es la adaptación. Vamos a tener que adaptarnos todos a lo que estamos viviendo, a acostumbrarnos un tiempo a vivir así, vamos a estar trabajando, eso no quiere decir que estemos detenidos, al contrario".

Agregó que negociarán con las empresas para que los vehículos de carga puedan descargar en la ciudad de 10 de la noche a seis de la mañana.

El gobernador afirmó que al cumplir su primer año al frente de la administración estatal le han tocado contingencias difíciles de prever.

"La verdad es que esto difícilmente alguien lo espera, son cuestiones de la naturaleza, como aquí bien se ha comentado que son cíclicas, sabemos que un acontecimiento de esta naturaleza se pueda presentar en un futuro y tenemos que estar preparados para ello", dijo medina. "Lo que más me ha llenado de motivación y de fuerza ha sido la respuesta de la gente que realmente la he visto echada para adelante, no obstante que ustedes han sido testigos también de las desgracias que hemos visto, la gente que lo perdió todo", agregó.

El mandatario destacó que comenzarán las obras de reconstrucción con un fondo de 1,400 millones de pesos y que el Comité de Contingencias y de Evaluación de daños preparan los informes para solicitar recursos del Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden)

El gobernador informó también que tan solo en el Municipio de Guadalupe se tendrán que reconstruir unas 400 casas, además de otras dañadas en Escobedo y Monterrey.