Rosendo Zavala / El Guardián
Saltillo, Coah.- Mientras cumplía con sus deberes del día, un obrero sufrió el paro cardiaco que lo hizo morir trabajando ante la mirada impotente de sus compañeros de turno, que nada pudieron hacer para revivirlo.
En medio de una total confusión, Juan Carlos Vargas dejó de existir en las inmediaciones de la empresa Leon Plastics minutos antes de las 8:30 horas de ayer, cuando el amanecer apenas cubría el Parque Industrial Ramos Arizpe.


Un día como todos

Mientras el jueves iniciaba, el infortunado de 39 años se levantó de la cama para practicar su cansada rutina, esa que lo llevó a salir de su domicilio en un sector de Ramos Arizpe para enfilarse al sitio donde dejaría la vida sin darse cuenta.

Y es que minutos más tarde, Juan Carlos ingresó a los patios de la compañía en la que trabajaba desde hacía tiempo.

Una vez instalado en el taller de moldes, repentinamente el hombre sintió perder la fuerza corporal que lo hizo desvanecerse ante el asombro de sus compañeros, quienes de inmediato intentaron auxiliarlo pero todo estaba dicho.


Movilización extrema

De inmediato los supervisores dieron aviso a las autoridades que respondieron con el envío de una ambulancia ramosarizpense de Bomberos, que acudió a la par de una privada, pero después de revisar al hombre los paramédicos sólo señalaron que ya no había nada que hacer.

Ante la magnitud del desenlace, los altos mandos de la empresa ordenaron la evacuación del lugar hasta que las autoridades dieran fe de lo ocurrido, buscando no entorpecer las indagatorias que pudieran realizarse en un momento dado.

Poco después agentes ministeriales acudieron al sitio encabezados por Guadalupe Duarte, quien se dio a la tarea de reconocer el área y oficializar el deceso del obrero, así como ordenar el traslado del cuerpo al Semefo.