Agencias
Ahora en todo el orbe se busca frenar la violencia de género que afecta a un elevado número de personas del sexo femenino
La elección del 25 de noviembre como fecha internacional de la lucha contra la violencia a la mujer fue un acuerdo tomado por las participantes en el Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, que se llevó a cabo en Bogotá en 1981.

En este encuentro las mujeres denunciaron la violencia de género a nivel doméstico y la violación y el acoso sexual a nivel de estados incluyendo la tortura y los abusos sufridos por prisioneras políticas.

Las mujeres ahí reunidas -militantes feministas e investigadoras sobre el tema de la violencia- dieron un gran paso en la historia mundial, al lograr que la mayoría de los países adoptaran un día del año para poner énfasis en las alarmantes cifras de violencia registradas en el mundo.

En este encuentro se aceptó la solicitud de la delegación de República Dominicana que proponía que de esta forma se rindiera homenaje a las hermanas Mirabal: Minerva, Dedé, Patria y María Teresa. Ellas son un ejemplo vivo del tipo de mujer comprometida con las luchas de su pueblo.

Las tres hermanas cayeron por la violencia del régimen de Trujillo, quien durante 30 años mantuvo al pueblo dominicano en el atraso, en la ignorancia y el caos.

Patria (n.1924), Dedé (n. 1925), Minerva (n. 1926) y María Teresa (n. 1935) nacieron en Ojo de Agua en la República Dominicana. Eran activistas políticas y símbolos muy visibles de la resistencia a la dictadura de Trujillo. Fueron encarceladas repetidamente por sus actividades y por su conciencia crítica y sus opiniones en contra del dictador y en defensa de la democracia y la justicia.

El 25 de noviembre de 1960 Minerva y María Teresa fueron a visitar a sus esposos a la cárcel, en compañía de su hermana Patria. Fueron interceptadas en un lugar solitario del camino por agentes del Servicio Militar de Inteligencia. Conducidas a un cañaveral próximo, fueron objeto de las más crueles torturas, antes de ser víctimas de lo que se ha considerado el crimen más horripilante de la historia dominicana: cubiertas de sangre, destrozadas a golpes, estranguladas, fueron puestas nuevamente en el vehículo en el que viajaban y arrojadas a un precipicio, con la finalidad de simular un accidente.

La memoria de estas valientes hermanas, mártires que arriesgaron sus vidas y las dieron por la causa de la mujer da fuerza para seguir luchando por una sociedad igualitaria en la que mujeres y hombres podamos vivir en fraternidad humana.

En 1999 la ONU dio carácter oficial a esta fecha como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, desde entonces apoya a las mujeres de organizaciones civiles en su denuncia de la violencia sufrida por el género femenino en todo el mundo.

Algunas iniciativas se han traducido en la elaboración de Convenciones y Tratados internacionales. Destaca entre ellos la llamada Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, documento que define la violencia contra las mujeres como "cualquier acción o conducta basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público, como en el privado. Así como aquella que sea perpetrada o tolerada por el Estado a sus agentes dondequiera que ocurra".

Uno de los logros más significativos de todas las iniciativas por llamar la atención sobre el fenómeno de la violencia, lo constituye sin duda haber llevado a la legislación el tema de la violencia intrafamiliar, a través del reconocimiento de que lo que sucede en el ámbito de lo privado (el hogar) atañe a la sociedad en su conjunto. 67% de las mujeres sufre violencia: INEGI

En México, el 67 por ciento de las mujeres de 15 años o más ha sido víctima de alguna forma de violencia, ya sea comunitaria, familiar, patrimonial, escolar, laboral o de pareja, revela la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006.

Gilberto Calvillo Vives, presidente del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), dice que aunque la violencia contra las mujeres en México ha bajado en los últimos años, ésta sigue siendo muy alta.

Por ámbito de ocurrencia de la violencia contra las mujeres de 15 años o más, 43.2 por ciento sufre violencia por la pareja, 29.9 en el ámbito laboral, 15.6 en centros educativos, 39.7 en espacios públicos, 15.9 en el ámbito familiar y 5.8 por ciento violencia patrimonial.

En el caso de violencia perpetrada por la pareja, Calvillo Vives destacó que en comparación con la encuesta de 2003 se registró una baja en la violencia de tipo emocional, económica y sexual, pero aumentó la física, ya sea mediante gritos, empujones, golpes y hasta heridas que pueden dejar daños severos en la salud o provocar la muerte.

De esta manera disminuyó la violencia emocional de 34.8 a 32 por ciento, la económica de 29.3 a 22.9 y la sexual de 7.8 a 6.0 por ciento, por el contrario la violencia física se incrementó de 9.3 a 10.2 por ciento.

La Endireh 2006 la realizó el INEGI en coordinación con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para las Mujeres (Unifem), en alrededor de 128 mil viviendas con representatividad nacional, rural-urbano y por entidad federativa.

Calvillo Vives explicó que la baja de la violencia contra las mujeres en México muestra que han tenido efecto las políticas públicas y la concientización, pero reconoció que aún hay que trabajar para remediar este problema que "sigue siendo muy alto".

Por nivel de instrucción, las mujeres con bajo nivel educativo declararon ser víctimas de un menor grado de violencia, lo que puede atribuirse a que no reconocen que este problema lo tienen tan interiorizado que creen "que así es la vida y no están conscientes de que puede ser diferente".

Obstáculo para el desarrollo

La oficial nacional del Unifem, Celia Aguilar, dijo que la violencia contra las mujeres es un obstáculo estructural para el desarrollo y para el respeto de los derechos de las personas.

México, a pesar de ser un país de ingresos medios con un índice de desarrollo alto, tiene grandes desigualdades que constituyen focos rojos y que ponen en riesgo dicho desarrollo. En su opinión, uno de los mayores obstáculos es la desigualdad de género y la forma de violencia que se ejercen contra las mujeres en sus distintas expresiones.

Para hacer frente a este tipo de violencia en México, es necesario e indispensable desarrollar un proceso de construcción legislativa que vaya de lo nacional a lo estatal, e involucre a las entidades federativas a través de sus congresos locales. Asimismo se debe generar e implementar políticas públicas para apoyar a las víctimas, reparar el daño sufrido, prevenir las diversas formas de violencia y castigar a los culpables.

Destacó que gracias a la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, aprobada en México recientemente, se prevé llevar una política pública que sea compartida e instrumentada por estados y municipios.

"Si bien ésta recomienda un conjunto de reformas legislativas que permitan sancionar todas las formas de violencia, sólo será posible si se cuenta con la voluntad de los congresos locales y con la información necesaria que les permita tomar las decisiones que favorezcan la seguridad de las mujeres".

La secretaria ejecutiva del Inmujeres, Liliana Rojero, expresó que los resultados de la encuesta serán de gran utilidad para el trabajo que lleva a cabo el Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, de instalación reciente, y mencionó que éste tiene como objeto la conjunción de esfuerzos, instrumentos, políticas, servicios y acciones interinstitucionales para la prevención, sanción y erradicación de ese tipo de violencia.

Dicho Sistema está conformado por los titulares de secretarías de Estado, entre ellas Gobernación, Desarrollo Social, Seguridad Pública y Educación Pública, entre otras.

Las cifras que presenta la encuesta requieren de un análisis cuidadoso, en la medida en que algunos estudios muestran que cuando el control sobre las mujeres es mayor, y la subordinación y el sometimiento son más tolerados socialmente, la "naturalización" de la violencia está tan asimilada que no es percibida como tal por las propias mujeres.

Todos los tipos de violencia

La Endireh 2006 muestra que a nivel nacional la violencia contra las mujeres alcanzó 67%; el porcentaje varía en cada entidad federativa: es mayor en Jalisco, en el estado de México y en el Distrito Federal, (alrededor de 78%); en contraste, con la menor proporción de mujeres violentadas se encuentran Zacatecas y Chiapas con 56.5% y 48.2%, respectivamente.

  • La violencia contra las mujeres en el ámbito familiar es la principal causa de muerte y discapacidad entre las mujeres europeas de 16 a 44 años de edad, y provoca más muertes y problemas de salud que el cáncer o los accidentes de tráfico.
  • Ciudad Juárez, México, se ha convertido en un caso emblemático por el aumento de asesinatos de mujeres que en el año 2003 llegó a sumar cerca de 300. Pero este fenómeno no es privativo de esa ciudad. Según un estudio realizado por la Comisión Especial de Feminicidio, cada seis horas es asesinada una niña o una mujer en México.
  • Un estudio del Instituto de Medicina Legal de El Salvador reveló que entre enero y mayo de 2005 se produjeron 147 casos de femicidios/feminicidio a nivel nacional.
  • En Chile, un estudio de 57 expendientes judiciales de asesinatos de mujeres en la Región Metropolitana, entre los años 2001-2002, reveló 28 casos de femicidio, de los cuales 21 fueron "femicidios íntimos" y 7 "femicidios no íntimos" (prostitutas asesinadas por clientes y mujeres asesinadas por acosadores, violadores o agresores sexuales).
  • Según un estudio del 2001, en Uruguay cada 12 días y medio una mujer es asesinada por su pareja.
  • En los últimos 10 años, el número de casos de muerte violenta en Brasil alcanzó la cifra de 4 mil 500 personas, de las cuales el 10 por ciento eran mujeres.
  • En Puerto Rico se reportaron 31 casos de muertes de mujeres por violencia doméstica en el año 2004, de los cuales el 32.3 por ciento de las víctimas estaba casada en el momento del asesinato y el 12.9 por ciento estaba separada.
  • Desde el año 2001, más de 2 mil 500 casos de mujeres asesinadas han sido reportados a la polícia en Guatemala. Hasta abril de 2006, de los casos investigados por las autoridades, sólo 14 han llegado a sentencia condenatoria.
  • Según un estudio realizado por la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Demus), en el Perú fueron asesinadas 100 mujeres en el año 2004, de las cuales el 20 por ciento había sido previamente víctima de violencia por parte del asesino y el 14 por ciento fue víctima de un extraño.

En México

  • La Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia define la violencia contra las mujeres como cualquier acto u omisión que cause daño o sufrimiento emocional, físico, económico o sexual -incluso la muerte- tanto en el ámbito privado como en el público. Dicha violencia está basada en el sometimiento, discriminación y control que se ejerce sobre las mujeres en todos los ámbitos de su vida, afectando su libertad, dignidad, seguridad e intimidad, violentando así el ejercicio de sus derechos.
  • La violencia contra las mujeres tiene múltiples manifestaciones y modalidades; no sólo ocurre en el contexto de la pareja o de la familia, también se observa en el ámbito educativo, laboral o en el entorno comunitario, por mencionar los más importantes.
  • La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 revela que la violencia contra las mujeres perpetrada por la pareja alcanzó un 43.2% a nivel nacional, con porcentajes que van de 54.1% en el Estado de México a 33.7% en el estado de Coahuila de Zaragoza.
  • El porcentaje de mujeres que señaló haber tenido algún incidente de violencia, en el ámbito laboral, como acoso, hostigamiento o abuso sexual es de prácticamente un 30 por ciento.
  • 15.6% de las mujeres reportó haber sufrido discriminación, hostigamiento, acoso o abuso sexual en la escuela.
  • El 67% de las mujeres mexicanas de 15 años y más declaró al menos una situación de violencia, ya sea en el ámbito comunitario, escolar o laboral, o en el espacio familiar y de pareja. (Fuente: Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006)