Phoenix, EU.- El 90 por ciento de las armas que han sido confiscadas a narcotraficantes en México fueron compradas en los estados fronterizos de Texas, California y Arizona, aseguran autoridades federales.
"Estamos en una guerra, una guerra en contra de estas organizaciones delictivas que utilizan las armas para fomentar un estado de violencia en las comunidades y matar policías y gente inocente en México", dijo en entrevista con Efe William D. Newell, agente especial a cargo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF) en Arizona.

De acuerdo con la oficina del Procurador de Justicia de EEUU en Arizona, la ciudad de Phoenix ha sido identificada como una de las cinco ciudades metropolitanas en el país donde armas y municiones son obtenidas y traficadas en México.

En Texas es donde se reporta la mayor actividad respecto al tráfico de armas, seguido por California y Arizona. Sin embargo, las autoridades apuntan que también se ha dado casos de tráfico de armas en otros estados como Washington y Florida.

Un análisis realizado en el 2007 por la ATF destacó que entre las armas que se internan de manera ilegal con mayor frecuencia a México se encuentran las pistolas calibre .38, los rifles de asalto Colt Ar-15, así como los AK-47, mejor conocidas en las calles como "cuernos de chivo".

"Estas son las mismas armas que son utilizadas por el ejército y varias agencias del orden en México", dijo Newell.

Los esfuerzos y la cooperación que existe entre los gobiernos de Estados Unidos y de México, así como el trabajo en conjunto de agencias del orden en ambos lados de la frontera, rindió frutos esta semana cuando el martes la agencia federal anunció el desmantelamiento de una importante operación de tráfico de armas en Arizona.

Como parte de una investigación de más de 11 meses, los agentes decomisaron alrededor de 1.300 armas de fuego y anunciaron el arresto de George Iknadosian, dueño de la tienda de armas "X Caliber Guns", quien está acusado de vender cientos de armas a los carteles mexicanos, entre ellos el de Sinaloa.

Otros dos hombres, identificados como César Bojorguez Gamez, ciudadano mexicano y Hugo Miguel Gamez, ciudadano estadounidense, también fueron arrestados y enfrentan cargos por lavado de dinero y contrabando de armas.

"Algunas de las armas que han sido recuperadas en México y que se encontraban en posesión de narcotraficantes fueron rastreadas hasta esta tienda en Phoenix", dijo Newell.

El agente resaltó que el rastreo de las armas decomisadas en México hasta su fuente de venta en EEUU se ha convertido en una importante herramienta para desmantelar este tipo de operaciones.

Con el propósito de evitar el tráfico de armas de la frontera sur de EEUU hacia México, la agencia federal ATF puso en marcha el proyecto "Gunrunner" que permite el rastreo de forma electrónica de las armas, al mismo tiempo que coordina labores de inteligencia y de investigación entre agencias del orden en ambos lados de la frontera.

"Este operativo que realizamos esta semana en Phoenix fue un duro golpe, pero sabemos que nuestro trabajo nunca termina,", dijo el agente.

Las organizacionesdelictivas operan de una forma organizada y de la misma manera que transportan la droga hacia los EU, llevan armas y municiones a México.

"Muchos de estos automóviles y camionetas que son utilizadas para el contrabando de drogas, con compartimientos secretos, son utilizadas también para el tráfico de armas", señaló Newell.

El agente a cargo de la oficina de la ATF en Arizona informó que el próximo mes de septiembre, la agencia federal anunciará una campaña para evitar que personas presten sus nombres para la compra de armas de fuego, un delito federal que es castigado hasta con 10 años de prisión.