Excélsior
México.- A 34 años de existencia, la empresa productora de artículos de escritura intenta a toda costa conservar su planta de producción, convencer al corporativo de que la república mexicana sigue siendo un territorio prometedor y preservar a sus más de mil empleos.
Esa es la principal tarea de Alejandro González, director general en México y Centroamérica de Bic, que a seis años de ocupar el cargo, mencionó que su gran reto es que el país continúe siendo un productor de artículos de escritura.

Pese a que el precio de los insumos ha ido en aumento, la actual reforma fiscal no es el mejor panorama para quedarse en el país y el corporativo está moviendo sus cartas para fabricar en naciones menos costosas como China, Bic desea quedarse en México porque es el segundo mercado más importante de América Latina, después de Brasil.

Alejandro González relata que Bic es de los mexicanos, como en cada país donde opera. Más allá de recibir una orden corporativa, afirma, también tiene autonomía. Aquí, la promesa es permanecer, porque pese a que el mercado se está moviendo a otras naciones, el corporativo nacional planteó una serie de estrategias que no lo harán salir de la jugada.

"Desde que ocupé la silla de la dirección general, hace seis años, he trabajado para darle certeza a corto y largo plazo a los trabajadores, hoy les puedo decir con confianza que no se va a cerrar la planta, pues mis colaboradores saben con qué rumbo vamos", dijo.

En entrevista, el ejecutivo subrayó que la principal función es trabajar de manera global, con las exigencias del mercado y del corporativo, pero también tener presente lo que requiere el consumo interno.

Aseguró que para mantener la planta y los mil 80 empleos que sostienen, se requiere un plan, mismo que fue trazado desde hace más de seis años. La fórmula es renovarse a diario, analizar cuáles son las tendencias, qué es lo que pide el cliente, a dónde quiere que le lleven el producto, que pague un precio justo por su artículo y que obtenga un servicio adecuado.

El rumbo

En materia laboral dijo que las cartas están lanzadas para conservar el recurso humano, para lo cual (sin mencionar montos) han invertido en capacitación, programas de seguridad social y en pagar adecuadamente su salario.

"Nuestra política es dar una fuerte capacitación a nuestros empleados, que sepan lo último que existe y hagan un mejor trabajo, tener una persona calificada es más económico a largo plazo", destacó.

Antes de ocupar el cargo fue director de Finanzas de la empresa y mencionó que la firma en México tiene rumbo, que las decisiones a lo largo de su historia no han sido fáciles, pero hoy el plan que arrancó hace seis años está funcionando.

Alejandro González -quien ya considera a Bic como su segunda casa luego de sus 15 años de trabajo ahí- fue la pieza clave en 2001 para ocupar el cargo de la dirección general. En opinión de sus empleados, él fue seleccionado porque sabía el estado real de la empresa, qué puntos de ventas funcionaban, además de ser uno de los colaboradores más disciplinados de la corporación.

Las fortalezas del ejecutivo durante su paso por Bic es que era uno de los más conservadores en cuanto a la toma de decisiones, pero con la fiel convicción de que México no podía dejar de ser productor de instrumentos de escritura, porque más allá de perder un equipo de trabajo, contribuiría a que el territorio dejara de ser autosuficiente y con la nula capacidad de producir un lápiz o bolígrafo.

Así fue como ganó la confianza de sus empleados, después de los rumores de que podría la planta cambiar de sede. Esa inseguridad se explicaba, además, ante el siguiente dato: el sector papelero está entre los más vulnerables de la economía mexicana, ya que está controlado por menos de 10 empresas, 80 por ciento de ellas transnacionales.

No quita el dedo del renglón

Categórico, González afirma que su plan estratégico está dando resultados. Subrayó que en papelería, en menos de cinco años está buscando ser el proveedor más grande de escritura, conservar el liderazgo en bolígrafos, reforzar su área de encendedores y buscar más clientes de rastrillos, que a su llegada, fueron los primeros en ofrecer un producto de tres hojas (navajas), que después le siguió su competidor.

En 2006 destinó 7 millones de dólares para aumentar 20 por ciento su capacidad de producción, lo que significó una demanda del mercado doméstico. Para este año invirtió 8 millones de dólares y en 2008 calcula la misma cifra.

Con pasos firmes, dijo que no le teme a la competencia, porque sabe que está entre los tres más fuertes (con Berol y Dixon) y que en artículos de escritura controla 22 por ciento del negocio.

En bolígrafo es el número uno, con su tradicional artículo transparente hexagonal. De cada 10 plumas que se venden en el país, siete son de Bic. En encendedores domina el 45 por ciento y en rasudadores es el segundo jugador (después de Gillette) con cuatro marcas, bajo la sombrilla de la marca.

En cuanto a la nueva línea de rasuradores, la firma ampliará la oferta de sus productos al poner al mercado gel o crema para afeitar, además de otros artículos que complementen esa división. Piratería y contrabando

Sin temor a las crisis -luego de haber vivido la más fuerte de la empresa en 1994- dijo que la solución está en la capacidad de invertir y enfrentar el mal momento.

"Por eso, cuando hablan del golpe al sector y lo vulnerable que es, lo esencial es guardar la calma dentro de la corporación, crear un equipo de vinculación con el gobierno para trabajar en conjunto y no despedir a nadie, esa ha sido la fórmula que en promedio nos ha dado un crecimiento de cuatro puntos arriba de la inflación anualmente y este año esperamos crecer al mismo ritmo".

Reflexionó que la piratería y el contrabando constituyen un fenómeno que genera pérdidas importantes dentro de su organismo: al año representa de 10 a 15 por ciento de sus ventas. Agregó que es un mercado muy barato, pero que la gente finalmente decide no comprarlo, porque ve que su ahorro se fue a la basura, al observar que el producto no funciona. "Hemos encontrado productos Bic pirata, sobre todo importados, no sabemos de dónde vienen, pero en México el problema de piratería es muy bajo, en comparación con otros países", dijo.

Bajos precios

Bic entiende que cada empresa es diferente, que cada mercado es distinto. Aunque tienen estrategias globales de productos, reconoce el directivo, para que todo funcione en armonía tiene que ofrecer beneficios a sus empleados, clientes y consumidores.

"Invertir en mercadotecnia será la tarea que no abandonaremos, que la gente recuerde quiénes somos, reforzarnos la filosofía del corporativo nivel mundial, soluciones simples al alcance de todos.

"Estoy convencido que el consumidor mexicano no busca la mayoría de las veces lo más barato, hemos entendido que lo barato sale caro, y si a tu cliente le das servicio y un margen adecuado estará contigo, pero si le vendes productos de baja calidad, se va", concluyó. (Excélsior)


LA HISTORIA

La historia de Bic en el mundo comenzó en 1945, cuando Marcel Bich, asociado con su amigo Edouard Buffard, adquiere en París, Francia, una fábrica para producir plumas fuente y lapiceros.

Seis años más tarde, surge el bolígrafo mediano, un producto que renovó el mercado y que hoy en día es el producto más comercializado de la compañía. En 1956 Bic abre una planta en Brasil y lanza al mercado el primer bolígrafo retráctil "M10 Clic".

Para 1958, Bich adquiere la firma norteamericana Waterpen, creadora de la pluma fuente, con el objeto de alcanzar el liderazgo en la industria de bolígrafos de alta calidad a un muy bajo precio.

En el transcurso de los años 60, la empresa afianza su mercado de artículos de escritura en Estados Unidos, inicia actividades en Canadá y logra entrar al mercado japonés.

En México comenzó en 1973 cuando sus planes eran ampliar sus ventas en Centroamérica. En el país, en menos de un año, logra dominar el 45 por ciento del mercado. En 1976 lanza el encendedor de flama ajustable.

Después de lanzar su rastrillo desechable; en los 80's reconoce su crecimiento en la industria y adquiere la subsidiaria Bic Sports que fabrica veleros, siendo hoy en día el número uno en ventas alrededor del mundo.

En los 90's adquiere las empresas Wite-Out Products, Inc. y Tipp-Expreparando así el lanzamiento de una completa gama de correctores; Sheaffer con artículos de escritura de primera categoría y crea los bolígrafos Wide Body y los portaminas Great Erase y Softsider, así como el marcador permanente.

Reforzó su sociedad con Disney creciendo la gama de productos infantiles con los diversos personajes Disney, además del lanzamiento de Disney Magic Artist añadiendo una nueva variedad de productos como crayones, plumones y teatros para niños.

Bic y Mattel, con la línea Barbie, comenzaron a trabajar juntos desde 1998, logrando consolidar hoy en día el mercado de artículos para niñas y jovencitas con productos que incluyen bolígrafos, plumas, gel y lápices con la imagen de la muñeca.