El Universal
México, D.F.- El proceso de sucesión en la Universidad Nacional Autónoma de México no representa un riesgo o amenaza para la seguridad nacional y por eso no le da seguimiento, revela el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).
A una solicitud de acceso a la información para obtener los reportes elaborados por el Cisen en torno a los procesos de sucesión en la UNAM de 1999, 2003 y el actual, la dependencia respondió que por ley no puede intervenir en ese proceso. Está fuera de su "lupa".

"La designación de un nuevo rector para dicha casa de estudios no constituye un riesgo o amenaza a la seguridad nacional", estableció el organismo responsable de la inteligencia civil en México.

El Cisen, explica, "no se encuentra facultado para intervenir en el proceso de nombramiento del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México".

El Centro no se encuentra facultado para "intervenir" en la sucesión universitaria porque no representa ni un riesgo ni una amenaza a la seguridad nacional, indica.

La ley, según el Cisen, no le establece en ninguna parte el participar en la sucesión de la UNAM.


"Las atribuciones de este Centro se circunscriben a la realización de labores de inteligencia y contrainteligencia dirigidas a preservar la seguridad nacional", precisa.

Intromisión común del Estado

Pero con o sin la intervención de los servicios de inteligencia, los gobiernos en turno han influido en decisiones importantes tomadas en la UNAM en distintos momentos de su historia, según han revelado ex rectores de la institución.

Francisco Barnés de Castro, quien renunció a la Rectoría el 12 de noviembre de 1999, tras nueve meses de huelga por su intento de aumentar las cuotas en la Universidad, admitió a este diario el 26 de septiembre del 2001 que el Estado "desgraciadamente" en muchas ocasiones ha intentado influir en la Universidad y provocado problemas.

Guillermo Soberón, ex rector (1973-1977 y repitió hasta 1981) rememoró a esta diario el 21 de septiembre de 2001, cómo el ex presidente José López Portillo le pidió en Los Pinos repetir como rector.

La tarde del 6 de diciembre de 1976 conversaron: "Ante los problemas que veo en México, para que yo pueda actuar necesito la confianza de la sociedad y un punto muy importante es la Universidad. Si la Universidad tiene confianza en su rector, entonces quiero que usted siga siéndolo", dijo el ex presidente, recordó Soberón.

Agregó que "si se lo pide el Presidente de la República uno no puede ser tan necio. O sí se puede, pero accedí a continuar en un segundo periodo al frente de la Rectoría".

Otro ex rector, José Sarukhán, recordó como con el ex presidente Carlos Salinas debió ceder a la presión de "un prominente" miembro de su equipo para detener la propuesta de incremento de cuotas, al aceptar que "era peligroso retar" a ese colaborador del Mandatario.

El martes pasado el presidente Felipe Calderón aseguró que es y será respetuoso de la autonomía de la UNAM y expresó su deseo de que el proceso de sucesión culmine "en un mejor futuro para nuestra máxima casa de estudios".

El sábado pasado Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina de la Presidencia, se reunió en privado con José Narro Robles, aspirante a suceder a De la Fuente en la Rectoría de la UNAM, pero el universitario negó que la plática signifique que tenga el aval de Calderón.