La muerte de un repartidor de pizza originó una oleada de violencia en un suburbio parisino en el que se lanzaron bombas molotov y 29 vehículos fueron incendiados: el gobierno pidió calma a los manifestantes
PARIS.- Unos 40 jóvenes manifestantes lanzaron cócteles Molotov contra policías y bomberos y quemaron vehículos en un suburbio de París, en una serie de disturbios el domingo por la noche tras la muerte de un adolescente repartidor de pizza que huía de la policía, dijeron las autoridades el lunes.

El ministro del Interior Brice Hortefeux pidió calma tras la violencia de la noche anterior.
Durante los altercados, un manifestante disparó contra la policía con una pistola en un bloque de viviendas públicas en Bagnolet, al este de París, dijo Hortefeux. No se reportaron heridos.

La oleada de violencia surgió a raíz de la muerte de un adolescente de 18 años que conducía su motocicleta en la zona y que intentó escapar a un control rutinario de documentación de la policía, dijo un agente.

El adolescente, que trabajaba como repartidor de pizza, perdió el control del vehículo y se estrelló contra una barrera. Murió de camino al hospital, dijo el agente de policía, quien no quiso revelar su nombre.

Los aproximadamente 40 manifestantes respondieron a su muerte lanzando cócteles Molotov y proyectiles a la policía así como a los trabajadores de los equipos de emergencia, dijo Hortefeux en un comunicado.

Los manifestantes incendiaron 29 vehículos y rompieron las ventanas de una escuela y una tienda, dijo el comunicado. Una persona fue detenida y se impuso el orden una vez llegaron los refuerzos de la policía.

Hortefeux pidió calma e insistió en que se esclarecerán las causas de la muerte del joven. El lunes se planeaba realizar una autopsia.

La agencia interna de la policía también está investigando el incidente. El agente de policía dijo que no hubo contacto entre la motocicleta y el vehículo de la policía.

Hortefeux planeó una reunión el 31 de agosto con los principales funcionarios del gobierno que se ocupan de planes para la juventud y con organizaciones sin ánimo de lucro, con el objetivo de ''establecer un diálogo pacífico'' en los suburbios.