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México.- Representantes de la industria automotriz de vehículos ligeros y pesados se pronunciaron porque se difiera la apertura a la importación de autos en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que inicia en enero de 2009.
En conferencia de prensa conjunta los representantes de AMDA, AMIA, INA, Anca y Anpact señalaron que de no hacerlo, este sector entraría en "una crisis de alcances insospechados" a partir de enero de 2009.

Por ello, solicitaron formalmente a los poderes Ejecutivo y Legislativo diferir la puesta en marcha de la apertura comercial en 2009, mientras no existan condiciones de legislación, normatividad, infraestructura, coordinación y organización que permitan llevar a cabo el proceso en forma ordenada.

Las asociaciones Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA); Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Nacional de Comerciantes en Automóviles Camiones Nuevos y Usados (Anca), Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact) y la Industria Nacional de Autopartes (INA) coinciden en señalar que con la apertura incursionarían al país unidades en forma descontrolada.

Consideran que esta situación, por lo menos, para los productores de autobuses, camiones y tractocamiones genererá en el segmento del autotranporte de carga una especie de ambulantaje que sacará del mercado al sector formal, que hoy vende en promedio 50 mil vehículos nuevos en el mercado doméstico.

Asimismo, manifestaron que a raíz del decreto del expresidente Vicente Fox en agosto de 2005, que no sólo permitió la regularización de automotores sino que adelantó la apertura comercial de unidades usadas al país, se han introducido a México más de 2.7 millones de autos usados de 10 a 15 años de antigüedad.

Destacan que incluso se prevé que para 2007 la importación de vehículos usados supere el millón 400 mil, cuando la expectativa de ventas del sector automotriz es de un millón 100 mil del mismo período.

A su vez, la presidenta de la Asociación Nacional de Comerciantes en Automóviles Camiones Nuevos y Usados (Anca), Mónica Jaimes, señaló que el segmento registró tan sólo en 2007 una reducción en sus ventas de 38 por ciento, cifra que opina aumentaría en forma considerable de darse la apertura en 2009.

En tanto, el presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Ramón Suárez Hernández, indicó que el impacto en el sector estaría medido en el sentido de que por cada unidad que se deje de fabricar en México la industria dejaría de producir 50 por ciento del valor de ese vehículo y que corresponde al contenido de autopartes nacionales.

A ello se sumarían el impacto en el mercado de reposición pues dijo que la industria nacional carece de las autopartes para vehículos importados usados, puesto que nunca han circulado en México.

En cuanto al impacto ambiental, los representantes del sector privado desglosaron que el nivel de contaminación por el momento de los 2.7 millones de automotores usados de importación que circulan en territorio mexicano equivale a cinco veces la contaminación total que se genera en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.

Para mitigar su efecto, refieren, se necesitan 320 millones de árboles durante un año, cantidad superior en 28 por ciento de la meta que tiene el programa federal de establecimiento forestal.

Los representantes de la industria automotriz anunciaron asimismo que ya solicitaron también una audiencia formal con el presidente Felipe Calderón para expresarle su preocupación y formular sus propuestas.