El diseñador español Manuel Mota presentó hoy, en Nueva York, su exclusiva colección de trajes de novia 2009 para Pronovias, una firma que ha abierto sus puertas en la Gran Manzana y que cuenta con la creatividad de diseñadores artístas como Valentino y Elie Saab.
Delicados bordados, faldas ligeras, superposición de lujosos tejidos como el tul, las tafetas o el guipur con elaborados detalles en plata y cristales, junto a otros diseños más sobrios y minimalistas constituyen la colección 2009 de Mota para la firma española.

"La novedad de la colección de este año es que no hay desfile, sino que es una exhibición estática", explicó hoy Mota, al destacar la innovación en seis de sus creaciones con la introducción de un elemento de lujo, como son los cristales transparentes de Swarovski.

En declaraciones a EFE, el modisto español destacó que "en ese trabajo a medias con Swarovski, hemos unido sus materiales a la tradición nupcial para crear vestidos que son joyas, verdaderas obras de arte que van a gustar mucho al público estadounidense, que siempre busca cosas nuevas y llenas de glamour".

Mota ha diseñado una línea de vestidos que "marcan mucho la silueta; las colas son etéreas. Recuperamos patrones de los años cincuenta". Los seis diseños realizados con esos lujosos cristales formarán parte de la exposición que se ofrecerá durante la celebración de la Pasarela Gaudí Novia, que tendrá lugar en Barcelona del 30 de mayo al primero de junio, y en la que también se exhibirán las grandes creaciones de modistos internacionales que han utilizado ese material para vestir a las novias.

"Estamos construyendo una gran marca internacional, y, como tal, debe estar representada en la capital mundial de la moda, que es Nueva York", dijo a EFE el presidente de la firma, Alberto Palatchi. La firma española, un negocio familiar que comenzó en Barcelona en 1922 bajo el nombre de "El Suizo", se ha instalado en el centro de Manhattan, entre dos de las arterias que reúnen a los grandes modistas y tiendas de lujo de todo el mundo, como son Madison y la Quinta avenida, en un edificio de cinco plantas y más de 2 mil 100 metros cuadrados enteramente reconstruidos.

Aunque el desembarco de Pronovias en la Gran Manzana se produce en un momento de inicio de recesión económica, Palatchi señaló que "cuando hay crisis lo mismo se demoran un poco las bodas, pero nada más. "Nosotros no estamos notando la crisis, aunque existe en el sector.

Y pese a las crisis, la gente se sigue casando y necesitando trajes de novia. Este año han aumentado nuestras ventas en un 30 por ciento con respecto al ejercicio anterior", subrayó el empresario.