Notimex
México.- En México es posible incrementar la recaudación fiscal en diez por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) sin cobrar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en medicinas y alimentos, señaló José Luis Calva, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.
Al participar en el "Seminario 25 años de disputa de la nación ¿son posibles los diálogos social y civil?", en cuya organización participó la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el académico destacó que es urgente concretar una reforma hacendaria para aumentar los recursos gubernamentales y destinarlos al gasto social.

En un comunicado de la UAM, señaló que los países desarrollados aplican tasas diferenciadas para el cobro de impuestos, incluso en Estados Unidos se gravan las ganancias del capital, pero de ninguna manera debe ponerse énfasis en aplicar una tributación al consumo.

Informó que más de 50 por ciento de la recaudación de México tiene como origen el impuesto sobre el consumo, caso contrario a lo que sucede en países desarrollados.

"Todos los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos poseen tasas diferenciales y tasas cero o bajas en medicinas y alimentos", agregó.

Ejemplificó que el Impuesto sobre la Renta en México es de 28 por ciento, mientras que en Canadá este impuesto -que es federal y provincial- suma casi 50 por ciento.

El investigador opinó que la Reforma Hacendaria debe gravar ganancias del capital, dividendos y utilidades; aplicar una tasa de tributación diferenciada de acuerdo con el nivel de ingresos; ampliar la base gravable; combatir la evasión fiscal -que representa seis por ciento del PIB- y clasificar como delito grave la evasión fiscal.

Al hablar sobre las tres grandes vertientes del cambio que organizan la transformación general del país -el aspecto demográfico, político y económico-, precisó que no hay una sintonía, ya que la reforma económica y la política no están en condiciones de responder a las implicaciones sociales o políticas del cambio demográfico.

"Requerimos una gran reforma para nacionalizar la globalización, es decir, un esfuerzo para apropiarnos de las grandes promesas de la apertura al mundo y de la integración mundial que se concrete en el bienestar para la población", apuntó.

A su vez, Rolando Cordera Campos, de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recordó que a partir de los años 80 en México se impuso otra trayectoria de crecimiento económico que ha ocasionado que la población en edad de trabajar crezca más que la economía y el empleo.