Pese a las extensas relaciones bilaterales, Washington no tiene derecho a la injerencia en los asuntos internos de Egipto, dijo el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Hosam Zaki
Egipto.- Las autoridades egipcias han calificado de "injerencia" en los asuntos internos del país el último informe anual de la Secretaría de Estado de EU sobre libertades religiosas en varios países del mundo, entre ellos Egipto.

"Pese a las extensas relaciones bilaterales, Washington no tiene derecho a la injerencia en los asuntos internos de Egipto", dijo el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Hosam Zaki, en declaraciones que hoy divulga toda la prensa egipcia.

El citado informe asegura que Egipto atraviesa una fase de "retroceso" y deterioro en el respeto de los derechos religiosos de sus ciudadanos.

El portavoz indicó que el dossier muestra "ignorancia" sobre la realidad de la situación egipcia y añadió que "la administración del Estado no es ni será un asunto cuestionado por los demás".

En particular, el documento hace referencia a los coptos (un diez por ciento de la población) y a los fieles de otras confesiones minoritarias como los bahais, no reconocidos oficialmente, y concluye que existe discriminación entre los musulmanes y el resto de confesiones.

Además, critica el hecho de que las leyes egipcias obliguen a los ciudadanos a registrarse en sus documentos de identidad como musulmanes, cristianos o judíos, las tres religiones reconocidas por el Estado.

La minoría copta (cerca del diez por cien de la población) ha denunciado en varias ocasiones lo que califica de discriminación social frente a la mayoría musulmana del país.

Aunque Egipto pasa por ser el principal aliado árabe de EU, y de hecho es el segundo país receptor de ayuda financiera estadounidense, su gobierno es muy susceptible a todas las críticas emitidas desde Washington referentes a la política egipcia.