Revela el presidente cubano en un artículo que le mencionó al mandatario de Venezuela que "morir para no caer prisionero era una forma de morir con dignidad".
La Habana, Cuba.- El líder cubano, Fidel Castro, volvió a advertir de un eventual magnicidio del presidente venezolano, Hugo Chávez, en una nueva reflexión en ocho días en que alude a la XVII Cumbre Iberoamericana, publicada hoy en la prensa oficial.

Afirma que en la conversación telefónica que mantuvo con Chávez en la reunión paralela a la Cumbre Iberoamericana, realizada en Santiago de Chile el pasado 10 de noviembre, trató de decirle que "morir para no caer prisionero era una forma de morir con dignidad".

"Tal idea quise transmitirle por el teléfono celular sin amplificador" del vicepresidente cubano Carlos Lage, pero Chávez "apenas podía oír mis palabras, como ocurrió también con la orden de callarse que le espetó el Rey", afirma el líder cubano.

Castro explicó que la reflexión publicada hoy bajo el título de "El dialogo de Chávez", era la tercera sobre la Cumbre, en la que se produjo el incidente entre el Rey, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero y Chávez, y fue escrita el pasado día 13.

El encontronazo tuvo lugar cuando el presidente español pidió la palabra para defender a su antecesor José María Aznar de las descalificaciones que Chávez estaba lanzando en su contra.

Ante las interrupciones constantes del presidente venezolano a la intervención de Rodríguez Zapatero, el rey Juan Carlos pidió al gobernante venezolano que se callase.

Castro afirmó en otro artículo publicado el pasado día 16 que el discurso de Rodríguez Zapatero fue "invertebrado e inoportuno" y que junto a la "orden abrupta del Rey de España y la respuesta dignísima" del presidente de Venezuela "aportaron pruebas irrebatibles de las conductas y los métodos genocidas del imperio".

El líder cubano ya advirtió, en otra reflexión publicada el día 13, de que Chávez podría ser asesinado y afirmaba que "hay que seguir luchando y corriendo riesgos, pero no jugar todos los días a la ruleta rusa o al cara o cruz de una moneda".

Castro, de 81 años, convalece de una grave enfermedad intestinal que le obligó a delegar sus cargos el 31 de julio del año pasado en su hermano Raúl.

El jefe de la revolución no aparece en público desde el 26 de julio de 2006 y sus últimas imágenes fueron difundidas a mediados de octubre.