El Universal
El saqueo a la paraestatal no ha sido únicamente de crudo, también enfrenta robo de gas natural y petroquímicos, así como secuestros de carrotanques, pipas, adulteración de petrolíferos y extracción ilegal de equipo
El saqueo a Petróleos Mexicanos no ha sido únicamente de crudo, también enfrenta robo de gas natural y petroquímicos, así como secuestros de carrotanques, pipas, adulteración de petrolíferos y extracción ilegal de equipo.

En los ilícitos no sólo la delincuencia organizada está implicada, también se vincula a los empleados y sindicalizados.

Para contener la actividad criminal, el general de brigada diplomado del Estado Mayor, Víctor Manuel de la Peña Cortés, realizó un plan para integrar un ejército de Pemex que sustituya de manera paulatina, en las 288 instalaciones estratégicas, a casi 4 mil vigilantes sindicalizados por militares retirados con "récord impecable".

Las evidencias de falta de seguridad aumentaron cuando hace unos días Pemex informó del desmantelamiento de una banda dedicada al robo de gas natural, a la que se le atribuye haber comercializado al menos 750 millones de pesos y 46 millones de dólares con el producto robado a la paraestatal.

En diversos expedientes y diagnósticos en materia de seguridad física de las instalaciones, a los que este diario tuvo acceso, se da cuenta de la problemática.

Uno de ellos, el plan Revelo, señala como una de las principales deficiencias de Pemex la obsolescencia de los más de 50 mil equipos de cómputo.