Beny-Reviers, Francia.- El presidente francés Nicolas Sarkozy rindió un sentido homenaje el jueves en el cementerio canadiense de Beny-Riviers (norte de Francia) a los soldados canadienses muertos "por participar en la liberación de Francia" durante la Segunda Guerra Mundial.
"En nombre de todos los franceses, me inclino con el mayor respeto ante el sacrificio supremo consentido por miles de soldados llegados de Canadá para participar en la liberación de Francia", sostuvo el jefe del Estado francés desde Normandía, con motivo del 63º aniversario de la victoria aliada del 8 de mayo de 1945.

"A pocos kilómetros de aquí, en el sector de Juno Beach, 15.000 soldados canadienses desembarcaron el 6 de junio de 1944", recordó Sarkozy, antes de expresar su deseo de que "sean recordados los 5.000 canadienses que el 19 de agosto de 1942 se lanzaron al ataque del enemigo sólidamente atrincherado en Dieppe", en alusión a una operación fallida de los aliados casi dos años antes del desembarco.

"Aquel día, 1.200 de ellos murieron y 3.000 fueron heridos o hechos prisioneros", recordó aún el presidente francés.

Sarkozy insistió en que "Francia quiere mucho a Canadá" y "nunca olvidará el sacrificio" de los jóvenes canadienses.

Poco antes, Quistreham, una cercana playa de Normandía donde tuvo lugar el desembarco, Sarkozy afirmó que "la Francia verdadera no estaba en Vichy" sino "en la voz del general De Gaulle" y en el "rostro" de los resistentes.