LA JORNADA
Bogotá, Colombia.- Diego Armando Maradona embistió contra la actual selección argentina -"le falta hambre de gloria", dijo-, contra los astros Pelé, Beckenbauer y a Michel Platini, a quienes acusó de pertenecer a "la mafia" de la FIFA, y contra la Iglesia católica que señaló es "un negocio total, una multinacional".
El argentino concedió una entrevista al telecanal RCN antes de salir de Bogotá, donde fue sometido a un tratamiento odontológico para rediseñar su sonrisa y a una terapia de rejuvenecimiento sin bisturí.

"Hoy estamos luchando, clasificamos bien, vamos a los mundiales pero nos caemos; falta el espíritu ese que nosotros tuvimos en el 86, arrasábamos, teníamos hambre de gloria y ganábamos (dinero), como las figuras de ahora", dijo sobre la selección argentina.

Añadió que el problema de la albiceleste "es la falta de hambre de gloria, cada vez que tengo la oportunidad de hablar con los jugadores les digo: el hambre de gloria no se compra, el hambre de correr detrás de la pelota no muere nunca, es necesario despertarla, moverla. La gloria es más que el dinero, lo lindo es que diga tu mamá: ganaste la Copa del Mundo, que te lo diga tu hermano, un hijo, eso no tiene precio".

Sobre la religión señaló: "no le pido nada para mí al barbas (Dios); le pido para mis dos hijas, no quiero recargarlo de solicitudes, que me lleve cuando quiera pero a mis ángeles no, que las siga protegiendo".

Sin embargo, señaló que "la Iglesia es un negocio total, una multinacional, el Papa me parece un político increíble, no creo en nada de eso. Cuando éramos pequeños e íbamos con mi madre a la iglesia siempre había un cura en la puerta pidiendo dinero, no nos daba nada a nosotros que éramos tan pobres, pero pedía. Ésa es la Iglesia, Dios es otra cosa", recordó, al borde del llanto.

Revivió su expulsión de la Copa del Mundo de 1990 tras resultar positivo en un control antidopaje.

"Me pasaron factura por haber eliminado a Italia, por las críticas contra los arbitrajes y a la FIFA por defender más a los patrocinadores que a los jugadores. Si hubiese abrazado al presidente de la FIFA hoy sería de esta familia. Estaría al lado Pelé, Platini, Beckenbauer. Platini hoy es el capo de la UEFA, Pelé defiende a la FIFA y Beckenbauer consiguió para Alemania la sede de la Copa del Mundo, todos han logrado beneficios pero esto es triste. por los jugadores que hoy no ganan lo que deberían ganar, todos quieren vender grandes jugadores".

Añadió: "el jugador que no logra el estrellato cada vez recibe menos importancia y muchos de ellos están pasando hambre. Entonces, no son tan grandes (Pelé, Beckenbauer y Platini) si no defienden lo que se necesita defender. ¿Quieren tener un corrupto más en la familia?, no me interesa".

Reconoció que la adicción a las drogas lo llevó a descuidar a sus hijas y recordó el momento en que estuvo al borde de la muerte. "Cuando escuché la voz de mi hija (Dalma) diciéndome `vos no me podés dejar sola', me dije: `esto hay que cambiarlo'."

Se puso triste al repasar su niñez, cuando "vivíamos en una habitación de cuatro por cuatro, dormíamos ocho personas, comíamos lo que había. Mi madre, millones de noches se quejaba de dolor en el estómago, la comida no alcanzaba, me di cuenta de esto a los 13 años. Carne únicamente cuando mi padre cobraba. Cuando firmé mi primer contrato con Argentino Juniors lo primero que hice fue comprar una casa para mi familia. Había que hacerlo".