La protagonista de esta inusual candidatura es Belgin Celik, una mujer transexual que concurre en los comicios locales del próximo 29 de marzo como aspirante a munícipe por un distrito del corazón de Estambul.
Ankara, Turquía.- La lucha de los transexuales para romper barreras discriminatorias en Turquía ha logrado un nuevo hito con la primera candidatura de una persona de este colectivo en unas elecciones municipales.

La protagonista de esta inusual candidatura es Belgin Celik, una mujer transexual que concurre en los comicios locales del próximo 29 de marzo como aspirante a munícipe por un distrito del corazón de Estambul.

En un país tradicionalmente conservador, en el que ni siquiera el número de mujeres en las listas se acerca al de hombres, el hecho de que una transexual participe en los comicios es ya de por sí una revolución.

Por eso, la prensa local ha destacado la campaña de Celik, en la que compite con dos adversarios masculinos.

En una entrevista publicada hoy por el diario Sabah, la candidata asegura que aunque ha pedido personalmente el voto a todos los vecinos del distritos, no se ha presentado directamente a sus electores como transexual.

La política, que se presenta como independiente, asegura que su candidatura es un gran paso para Turquía en la lucha contra la discriminación sexual.

De momento, se muestra confiada en su posibilidad de victoria, alentada sobre todo porque hasta la fecha la campaña ha transcurrido sin problemas y su relación con los vecinos es buena.

Una situación que, indicó, muestra que algo se mueve lentamente en Turquía, cuando un transexual es considerado un ciudadano normal, aunque sea en un pequeño distrito de Estambul.

Organizaciones como Human Rights Watch (HRW) han criticado la situación de discriminación de los transexuales y otras minorías sexuales en Turquía, con frecuentes ataques, incluso desde la Policía, y restricciones de la libertad de expresión.

Un informe de HRW llega a denunciar que los miembros de la minorías sexuales en Turquía no son considerados como "ciudadanos normales" y están sujetos a sanciones injustas, justificadas en vagas consideraciones éticas en la legislación turca.

En las últimas elecciones parlamentarias, otra mujer transexual se presentó en las listas del izquierdista Partido de la Libertad y la Solidaridad, aunque no logró ganar el escaño.