Sylvia Georgina Estrada/ Enviada
Saltillo, Coah.- El narcotráfico no va a desaparecer. Es la sentencia absoluta que dictaron los participantes del panel "Narcotráfico, amenaza para la paz", en el primer día de los Diálogos en el Fórum Universal de las Culturas.
Para los académicos Eduardo Bueno, Jorge Chavat y Leonel Narváez, esta perspectiva no es sombría, es sólo una realidad incuestionable que pone varios elementos sobre la mesa de análisis.

Los tres conferencistas -procedentes de Perú, México y Colombia, respectivamente- coinciden en que los dos instrumentos básicos del narcotráfico son la corrupción y la violencia. Agregan que ha llegado el momento de dejar de perseguir los efectos del narco y tratar de atacar las causas. "Si el Estado no genera recursos, la gente va a buscar otras posibilidades, la hoja de coca saca al campesino de la pobreza, de convertirse en un migrante", señaló Eduardo Bueno, quien precisó que

las causas del narcotráfico son económicas y sociológicas.

"Hay que tener claro que el narco no quiere apoderarse del Estado, quiere hacer negocio. lo que enfrentamos no es una guerra, las guerras se ganan o se pierden, esto es un combate permanente", añadió el mexicano Jorge Chavat. Agregó que el Estado mexicano tiene que tener la idea de que va a tener que coexistir forzosamente con el narcotráfico.

"México se encuentra ahorita en una etapa parasitaria, el narcotráfico ha penetrado el Estado, pero todavía no se lo ha comido. Los operativos de Felipe Calderón buscan tomar un control territorial, reducir la violencia, es cierto que ésta ha decrecido, pero no va a desaparecer. Tenemos que luchar porque el narcotráfico no sea una amenaza para la gobernabilidad y que se convierta en un delito más", añadió.

"Lo más peligroso no son las drogas, sino la narcomentalidad que nos ha invadido y que se caracteriza por tres cosas: tener mucho, tener rápido y tener como sea", opinó Leonel Narváez.

"¿Cuál es la solución?", cuestionaron los asistentes. Los conferencistas coinciden en que se deben implementar vacunas sociales, porque la legalización de las drogas es un plan lejano y poco factible, en corto plazo, en América Latina. Chabaud consideró que se debe tener instituciones gubernamentales más eficaces y reducir el consumo de drogas. "En este tema no se puede plantear un final, esa es la única certeza", concluyó.