El depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya pidió hoy en Chile que Estados Unidos adopte medidas más fuertes contra el gobierno de facto de Roberto Micheletti
La exigencia surgió después de que el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, logrará abrir en Washington por primera vez un diálogo "constructivo" con una delegación del gobierno golpista.

Desde Santiago, como parte de su gira latinoamericana, Zelaya reveló que espera que en "las próximas horas o días se arrecien más las medidas de Estados Unidos como un ejemplo de que apoyan la democracia" en la región.

Menos drástico, Insulza valoró el "interesante" y "constructivo" intercambio sostenido con la delegación del gobierno de Micheletti, en aras de facilitar la visita de una comitiva de la OEA a Tegucigalpa, presumiblemente el 24 de agosto.

"Espero que esto redunde también en beneficio de la misión que vamos a realizar", planteó el funcionario, quien ha actuado coordinadamente con el gobierno de Michelle Bachelet en Chile.

La misión, de hecho, debería haber partido este martes pero fue postergada, debido al rechazo inicial de Micheletti a la participación de Insulza.

Zelaya, aunque valoró la "valentía" de Insulza, insistió que la solución está en manos de Estados Unidos. "(Si la Casa Blanca) aplica medidas tibias, el golpe no se va a revertir", aseguró.

"La presidenta Bachelet ha sido muy clara: no debe haber impunidad frente a los golpistas", insistió en el marco de su reunión de tres horas con la mandataria chilena.

Por su parte, Bachelet reiteró el apoyo de su país a Zelaya y la salida propuesta al conflicto por el presidente Oscar Arias, de Costa Rica.

"Seguiremos respaldando todas las acciones, tanto el acuerdo que el presidente Arias planteó, que fue generosamente aceptado por el presidente Zelaya, como las acciones que impulsa OEA", dijo.

La propuesta implica la restauración en el poder de Zelaya y su renuncia a buscar la reelección, como planeaba. También incluye una amnistía política.

En Washington, el canciller chileno, Mariano Fernández, calificó de "indispensable" para América Latina la restauración democrática en Honduras y expresó su "pleno respaldo" a las gestiones de la OEA y el presidente Arias.

"La restauración democrática en Honduras es indispensable para que la marcha democrática que América Latina inició ya hace algunos años se restaure y siga bien adelante", dijo.

Los esfuerzos desplegados este jueves se superponen a las señales emitidas el miércoles después de la reunión entre Zelaya y el mandatario brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, quien también reiteró su rechazo al golpe del 28 de junio en Honduras.

"Estoy hablando con muchos presidentes para buscar estrategias a ser consideradas en la OEA. Una de ellas es el no reconocimiento de elecciones realizadas en un Estado ilegal", afirmó en esa jornada Zelaya.

Según el presidente depuesto, esa estrategia ya recibió el apoyo de Lula y también de los países de la Unión de las Naciones Sudamericanas (Unasur) durante la cumbre realizada en Quito a comienzos de esta semana.