Moscú, Rusia.- El nuevo presidente ruso, Dimitri Medvedev, advirtió este jueves contra cualquier decisión unilateral sobre el escudo antimisiles estadunidense y dijo que Moscú está decidida a reaccionar "de forma adecuada" a la instalación de un dispositivo de ese tipo.
"Considero que la situación no está perdida pero las decisiones que fueron adoptadas no pueden regocijarnos y estaremos obligados a buscar respuestas adecuadas a las decisiones tomadas", indicó Medvedev en una entrevista concedida a la prensa china y publicada en el sitio web del Kremlin.

"Lo peor sería cerrar simplemente la puerta y no escuchar más. Por eso estamos dispuestos a continuar el diálogo en todas las direcciones, en todos los formatos, con nuestros socios europeos y estadunidenses, incluso sobre estas cuestiones", agregó Medvedev, que el viernes viajará a China.

Medvedev, que así hablaba por primera vez públicamente sobre este diferendo con Washington, reiteró una posición ya expresada por su predecesor, Vladimir Putin: ese dispositivo es "excesivo" y constituye una "amenaza para los intereses rusos".

El nuevo presidente ruso deploró que la propuesta rusa de un "sistema colectivo de vigilancia y de reacción" a las amenazas hacia las que se dirige el escudo antisimiles, no haya tenido hasta ahora una "respuesta positiva".

El ex presidente Putin fue un defensor activo de un proyecto que prevé una batería de diez misiles de intercepción en Polonia y un radar ultra perfeccionado en la República Checa.

El 6 de abril pasado en Sochi (Rusia), Putin y el presidente estadunidense George W. Bush dijeron que sus discusiones al respecto habían progresado, aunque no resuelto el problema. También se refirieron a la creación, por partes iguales con los europeos, de un sistema común de defensa antimisiles.

El gobierno checo aprobó el miércoles un acuerdo sobre el despliegue de un radar en su territorio, una decisión que debe ser aprobada por el parlamento checo, una votación cuyo resultado es difícil de prever.