105

 

Enciendo una veladora

por quemar el aire impuro:

me acompaña, desde ahora

un ángel sobrio y seguro.

 

 

106

 

Es el placer de estar sobrio

superior al de estar ebrio:

de noche fárrago y bodrio,

al día un manojo de nervios.

 

 

107

 

Jamás iré -y pago el costo-,

donde va toda la gente:

refocílense en su agosto,

yo soy persona decente.

 

108

 

Las abejas deambulantes,

con vuelos pares y nones

son mendigas y gorrones

en bares y restaurantes.

 

 

109

 

Así el verbo se rebalsa

en la quietud sin orillas:

hago en palabras sencillas

una poesía descalza.

 

 

110

 

No es un problema trivial,

la difícil conjunción

del haikú y el tanka con

una estrofa medieval…

 

 

111

 

Los menesteres del ocio

-son temblorosos, esquivos-:

quiero entrar en el negocio

de los puntos suspensivos.

 

112

 

Antología de estulticias,

antología de pistolas,

antología de albricias,

antología de victrolas.

 

 

113

 

La dicha no sólo es

sexo, dinero y alcohol:

también un poco de sol,

en la paz, el pan y el pez.

 

 

114

 

¿De qué se muere? De vida:

es la principal causal

de la enfermedad y el mal,

consumada y consumida.