Delirios de la memoria.

¿Cuándo fue que estuve aquí?

Me esfumo. ¿Me veo o me vi

entre esta espuma, esta euforia?

 

325 [Impaciencia]

 

Me preocupa no beber,

como antes la bebida:

como carta sin leer

antes de ser escribida.

 

326

 Cargo mi esqueleto encima:

es antena y diapasón

que asaltan sin compasión

los relámpagos del clima.

 

327

 

Incluso la nada es algo,

los fantasmas tienen bulto:

la amargura y el insulto

de la casa donde salgo.

 

 

328

 

Contempla arrobado Dédalo

la trayectoria de Ícaro:

a medida que cae el cuerpo

se eleva más el espíritu.

 

329

 

Ciudad jardín: todo hay.

Los gigantescos pirúes

son cual helechos hindúes,

la persona es un bonsái.

 

 

330

 

Pues no hay posteridad,

reposemos bajo el toldo

y apuremos el rescoldo

de la transitoriedad.

 

331

 

El tedio es sólo otra prueba

de que vivimos de sobra:

toda la luz que uno abreva,

con la muerte se nos cobra.

 

332

 

Vivir no tiene disculpa:

lo que antaño fuera empresa,

reaparece hoy impresa

con el sello de la culpa.

A la luz de la memoria

expira la vanagloria.

 

(5 de octubre)