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Ser madre es una aventura de a dos; mientras tú guías sus pasos y renuncias a ciertas cosas, ellos crecen y se nutren de ti

Si estás a punto de convertirte en mamá, prepárate para que tu vida dé un cambio total. Pero no solamente me refiero a un cambio de horario mientras tu bebé se acostumbra a dormir por la noche, más bien, a un cambio de prioridades que poco a poco irás descubriendo.

El amor por tu hijo y darte cuenta de que eres responsable de su formación, te hará desear ser una mejor persona en todos los sentidos posibles.

Por eso, debes tener en cuenta estas cosas a las que es necesario renunciar completamente al momento de convertirte en mamá:

1. Renuncia a dejarte llevar por lo que digan los demás

Al hacerte mamá, recibirás el regalo del instinto maternal, así que úsalo. Cuando se trate de tus hijos, muy dentro de ti siempre sabrás qué es lo mejor para ellos. Escucha esa voz interna antes de tomar los consejos de otros. Nunca hagas algo de lo que no te sientas cómoda cuando se trate de tus hijos, no importa quien te lo recomiende.

2. Renuncia a darte por vencida

Ser madre te obligara a desenterrar toda la fortaleza que llevas dentro y que nunca antes habías descubierto. Recuerda la famosa frase, “nunca sabrás que tan fuerte eres, hasta que ser fuerte sea tu única opción". Por el bien de tus hijos, moverás montañas.

3. Renuncia a la autoestima baja

Si quieres educar hijos con autoestima alta y una imagen sana de sí mismos, comienza por darles una madre que se ame y comprenda su valor único e irremplazable. Ellos serán el reflejo de tu vida; muéstrales a amarse a si mismos haciéndolo tú misma.

4. Renuncia a tener siempre la razón

Ese pequeño al que hoy necesitas asistir hasta en las necesidades mas básicas, dentro de poco crecerá, y algún día inesperado, te dará algunas de las lecciones de vida más impactantes que te puedas imaginar. Esto es porque los niños perciben la vida desde una perspectiva lógica y fresca que los adultos a veces olvidamos. Tú cometerás errores, y es sumamente importante que aprendas a aceptarlos y sobre todo a disculparte, especialmente cuando se trate de tus hijos.

5. Renuncia a la comida chatarra

Por más que disfrutes las papas fritas, al convertirte en madre, necesitarás poner un alto al exceso de comidas rápidas y bajas en valor nutricional. No sólo lo debes hacer por tu propia salud, sino para ofrecerle a tus hijos una alimentación equilibrada, que es fundamental para su desarrollo y crecimiento sano.

6. Renuncia a los prejuicios 

Si quieres que tus hijos se lancen al mundo con mentes y corazones abiertos, debes deshacerte tú misma de los prejuicios y predisposiciones que consciente o inconscientemente puedas tener hacia otras personas y situaciones. No construyan barreras invisibles en las mentes de tus hijos. No les enseñes a juzgar a otros por su apariencia y no les implantes ideas de que algunas cosas son imposibles.

7. Renuncia a tu propio corazón 

Cuando te vuelvas madre, te darás cuenta que no existe alegría más grande que la alegría de tus hijos. No existe tristeza más grande que la tristeza de tus hijos. No existe angustia más grande, que la angustia por tus hijos. Será, porque el centro de tu existencia ya no se enfocara en ti misma, si no en otro ser, separado de ti. Ser que seguirá su propio camino basado en la preparación que tú le des. Y esa será una de las realizaciones más maravillosas, pero a la vez más aterradoras de tu vida.

Ser madre es una aventura de a dos; mientras tú guías sus pasos y renuncias a ciertas cosas, ellos crecen y se nutren de ti. Un día la vida cambiará los roles y cada granito de arena que tú hayas depositado en la felicidad de tus hijos, lo encontrarás en las sonrisas de tus nietos.