Abandonados. Los campesinos de la zona rural de la región afirman que ninguna autoridad los ha visitado para orientarlos sobre cómo hacerle frente al coronavirus. OMAR SAUCEDO
Campesinos de la región afirman que las propuestas de las que se habla en la ciudad contra el coronavirus, son imposibles de aplicar en la zona rural

Desde las carencias por la falta de farmacias, centros de salud u hospitales, hasta la poca venta de ganado que cesó por el cierre de las fronteras con EUA, tienen en jaque al campo coahuilense. Además, las consecuencias de la sequía se acentúan.

Al llegar al ejido “El Higo” de Ramos Arizpe, dos campesinos nos recibieron diciendo: “Aquí no queremos a nadie que no sea del pueblo”.

Se trataba de Leonardo Estrada y Benito Obregón, 2 de los 50 habitantes aproximadamente que hay en este pueblo y quienes no han visto llegar a ninguna autoridad sanitaria para recibir información de cómo sobrellevar la pandemia. Todo lo que saben lo saben por los medios de comunicación.

Impacto. La sequía, la crisis y ahora las consecuencias del coronavirus tienen en la más completa marginación al área rural.

El par señaló que no hay trabajo y que en el campo se vive mucho de manera más precaria la crisis actual por el COVID-19.

“Nos dicen que no vayamos al pueblo. Sí se ofrece algo ¿cómo le vamos hacer?. Sí ustedes viven atrasados, aquí vivimos más. Los que nos estaban dando trabajo ya no pueden. Llevo ya cuatro semanas sin trabajo”, dijo Leonardo.

“Aquí si necesitamos una pastilla o un medicamento tenemos que ir hasta Ramos Arizpe. Nosotros no tenemos protección (mascarillas) aquí. Nadie tiene cubrebocas. Ninguna autoridad ha venido. Ustedes son los primeros que vienen desde hace mucho tiempo. Todos lo que se dice en las noticias es imposible para notros. No sabemos cómo ni a qué horas”, dijo Benito Obregón.

La situación del ejido El Higo es solo un ejemplo de una de las situaciones generalizadas que se viven en la zonas rurales del Estado en donde desde hace mucho tiempo se ha carecido de seguridad médica para este sector.

En Ramos Arizpe, aparte del Hospital Ixtlero, solo hay 3 unidades médicas para atender a 89 ejidos que tienen este Municipio.

Diferencias. La alta tecnología es vecina de uno de los sectores más marginados del estado: el rural.

EJIDO MESILLAS

En el ejido Mesillas, las vendedoras de quesos que aprovechaban el creciente tránsito de vehículos por el nuevo Penal Federal construido recientemente en el pueblo, se han visto afectadas además de sus esposos quienes se dedican a criar animales.

“Ahorita andamos viendo cómo le vamos hacer. Mi esposo se dedica a criar chivos y pues yo hago quesos y ahora la gente que pasa, pues ya no compra porque no hay dinero. A mi esposo nadie le quiere comprar los chivos.

GANADEROS

Otro de los casos es el de Alejandro Hernández Tovar, del rancho Santa Cruz, de Ramos Arizpe, quien es ganadero dueño de 25 reses y hora tienen que lidiar contra la pandemia del COVID-19, el cierre de fronteras para exportar a las reses, y con la falta de lluvia que tiene a Coahuila.

“La persona que me compra el ganado lo pasa para EUA y ahorita pues está todo cerrado y no se puede hacer nada. Ojalá nos puedan ayudar con algo para el ganado. Aquí cerca del rancho habremos alrededor de 40 ganaderos. Y pues con la sequía estamos batallando para mantener a las reses. La ultima lluvia cayó en septiembre”, señaló.

Cada animal tiene un costo alrededor de los 15 mil pesos y con estas ventas sobreviven la esposa e hijos de Alejandro.