Aunque no lo creas adoptar a un perrito con discapacidad te trae muchos beneficios en tu vida, tanto físicos como emocionales y hasta puede ayudarte en la creación de hábitos.

Ellos son los mejores maestros para enseñarte sobre la paciencia, la tolerancia, la responsabilidad y la fidelidad. Es cierto, deberás dedicarle más tiempo dependiendo de cuál sea su problema, o tener una que otra consideración, pero lo que recibirás a cambio es impagable.

Un perro discapacitado puede incluso ayudarte a sanar o a comprender cosas que como humanos nos cuesta entender, como las discapacidades propias y a lidiar con la rabia y la frustración que nos puede provocar una enfermedad. Enfrentar las cosas acompañado siempre es más fácil y te aseguro que saldrás más beneficiado tú que el perro. Los perros son resilientes por naturaleza y son felices con lo simple, algo de lo que podemos aprender y que deberíamos imitar.

Bonny es un perrito con capacidades diferentes que cada día demuestra  su  admirable actitud por las ganas de vivir.

Al principio sentía un poco de pena por su situación, pero me di cuenta que no podía estar más equivocada, un perrito con cualquier tipo de "discapacidad" puede desarrollarse de igual manera que otro perrito y el se a ido adaptando a la situación en que está, es feliz como cualquier perro.

Ahora sí, Bonny esta listo para recibir todos los mimos y cariños que se merece.

Nada es tan complicado, sólo es tener paciencia y ser más pausado para seguir su ritmo y su discapacidad.

En general a la gente le da miedo adoptar perros que no estén cien por ciento sanos pero es más que nada por desconocimiento o porque creen que implicará un gran cambio en sus vidas, que no podrán salir más de la casa ni llevar al perro a ningún lado. Eso no es así y cuando te das cuenta de lo maravillosos y agradecidos que son se te quitan todos los miedos y prejuicios.

Lo único que de verdad se necesita es estar dispuesto a aprender y a informarte sobre los cuidados que necesitará tu perrito. El resto es sólo adaptarse a lo desconocido y atreverse a recorrer junto a él un camino distinto pero lleno de satisfacciones y alegrías.

Adoptar no es sólo un acto de amor y de entrega, también es un acto de recibir, de aprender y de llenar tu espíritu con todas las enseñanzas que tu nuevo amigo dejará en ti, que de seguro serán muchas más que las horas extras que tendrás que dedicarle a su cuidado. Él te estará infinitamente agradecido, pero al final del día el que dará las gracias por tenerlo, serás tú.

 

Aprendamos de ellos la alegría por vivir.

¡Juntos Dejamos Huella!