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Coinciden especialistas en que la violencia nunca es buena respuesta a un desacuerdo

Las familias discuten pero no hacen acuerdos, una de las principales razones que potencializa disturbios y por ende violencia entre sus integrantes durante el confinamiento, quienes se vieron obligados a compartir más tiempo en casa, coincidieron especialistas en psicología y terapia familiar.

“Es importante que para evitar esta violencia, existan en la medida de lo posible roles muy claros, tiempo, horarios y condiciones para que la estructura familiar funcione sin la invasión de unos a otros.

“Con la imposición del confinamiento los horarios de trabajo se vieron interrumpidos por los de otros integrantes, así como el espacio e intimidad”, explicó Karla Patricias Valdez, especialista y exdirectora de la Facultad de Psicología de la UAdeC.

Señaló que la mejor recomendación para cualquier integrante de una familia es manifestar su inconformidad para después hacer una negociación y mediación, pues entre las razones que potencializan la violencia es quedarse callado, no expresar cuando son situaciones pequeñas, que a la hora de explotar se convierten en agresiones.

“Lo mejor es establecer tareas, responsabilidades, roles, tiempos y contar con una comunicación clara, directa y efectiva que permita analizar en familia la situación de malestar y que se pueda llegar a la resolución de conflictos con negociaciones y acuerdos”, reiteró la especialista.

TERAPIA FAMILIAR

Por su parte, Teresita de Jesús Barrientos Narváez, la coordinadora del área de Psicología del DIF Saltillo, aseveró que en caso de faltar con dichas reglas en el núcleo, es de suma importancia la terapia familiar, ya que este primer entorno es determinante en el manejo que se da a diversas situaciones posteriores.

“Siempre es buen momento para acudir a terapia, especialmente cuando detectamos que las soluciones intentadas por algún motivo no están dando los resultados que se requieren para el buen funcionamiento de la dinámica familiar”, comentó la psicóloga.

La comunicación es fundamental en cualquier sistema, especialmente en el ámbito familiar, ya que de ello depende el entendimiento, la solución de conflictos y el funcionamiento de la dinámica familiar, donde la violencia nunca será la respuesta a ningún desacuerdo.

Sin embargo, acceder a una cita familiar no es nada sencillo, pues en la mayoría de las instituciones públicas la agenda de citas puede postergarse hasta 2 meses, mientras que en el ámbito privado se requieren de entre 350 y 700 pesos para una primera cita individual de cada integrante de la familia para después iniciar sesiones grupales con el mismo costo.

¿Qué hacer?

La convivencia diaria y por más tiempo ha traído como consecuencia enfrentamientos entre miembros de las familias.

> Establecer tareas y responsabilidades.

> Comunicaciíon clara, directa y efectiva.

> Acudir a terapia familiar cuando las dinámicas establecidas no den el resultado esperado.