Andrés Manuel López Obrador dialogó con los medios de comunicación sobre este ejercicio democrático y reiteró que se dio información suficiente para que la ciudadanía tome una decisión, y que el resultado de la consulta se respetará

Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, acudió esta mañana a votar sobre el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en la casilla ubicada en el centro de la alcaldía de Tlalpan, donde a las 08:30 horas en punto ya lo esperaban simpatizantes y responsables de la mesa receptora.

En ese lugar, tras saludar a los vecinos de Tlalpan y tomarse algunas selfies dialogó con los medios de comunicación sobre este ejercicio democrático y reiteró que se dio información suficiente para que la ciudadanía tome una decisión, y que el resultado de la consulta se respetará.

Minutos después de las 08:40 horas el mandatario electo emitió su opinión sobre el futuro de esta obra.

Las mesas de consulta abrirán de 08:00 a 18:00 locales desde este jueves y hasta el domingo, cuando, por la noche, una organización especializada en estudios de opinión procesará los datos y dará a conocer el resultado.

López Obrador puntualizó que este ejercicio se realizará con honestidad ya que la suya será una administración diferente y esta consulta tiene “toda la seguridad porque los ciudadanos están cuidando de que las cosas se lleven a cabo con limpieza.

"Los mexicanos quieren que haya legalidad, honestidad, limpieza, democracia; los que tienen intereses creados, los que no quieren la democracia, no quieren el cambio, quieren que siga la corrupción”.

López Obrador atacó duramente durante su campaña el ambicioso y millonario proyecto de construir un aeropuerto en Texcoco, un suburbio de la capital, que de concretarse sería de los mayores del mundo.

"Estamos hablando de miles de millones de pesos, estamos hablando de actos de corrupción que se pueden evitar", dijo López Obrador previo a votar.

El izquierdista critica al proyecto, ya avanzado en su construcción y que se remonta a estudios de hace una década, por su alto costo y por supuestos actos de corrupción en la concesión de los contratos.

El aeropuerto de la Ciudad de México, enclavado en plena urbe, sufre de una gran saturación desde hace años y para contribuir a agilizar el tráfico aéreo el presidente electo propone abrir otra estación en una base aérea militar localizada en el sur de la capital.

El sector empresarial, incluido Carlos Slim, el magnate mexicano de las telecomunicaciones y mayor inversionista en Texcoco, criticó duramente a López Obrador por su posición ante el nuevo aeropuerto y su decisión de someterlo a consulta popular.

Analistas políticos de su lado arremeten contra la consulta por considerar que es un asunto que debe ser decidido por especialistas, además de que, señalan, carece de todo rigor al ser realizada por organizaciones sociales que recibirán el voto en las mesas, instaladas sin metodología alguna.

López Obrador había anunciado que se realizaría una encuesta formal a la par de la consulta, pero su vocero dijo días atrás que aún no se ha decidido si se levantará o no.

Esta semana distintas firmas encuestadoras han publicado sondeos que dan al proyecto de Texcoco el 55% de las preferencias en promedio.