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En el contexto del Día Mundial sin Tabaco, se detalló que incrementaría de 65 por ciento (que actualmente se aplica como IEPS e Impuesto al Valor Agregado) a 75 por ciento del costo final del producto

Ciudad de México. El gobierno federal analiza la implementación de un “paquete de impuestos” a productos nocivos para la salud, que incluyen el tabaco, afirmó Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, quien destacó que se trata de “ajustar” el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para que el efecto que ha tenido la inflación “no borre” su propósito de beneficiar a la salud.

En el contexto del Día Mundial sin Tabaco, detalló que incrementar de 65 por ciento (que actualmente se aplica como IEPS e Impuesto al Valor Agregado) a 75 por ciento del costo final del producto sería un modesto incremento de 10 por ciento que permitiría actualizar el impacto de esta medida.

El funcionario de la Secretaría de Salud (Ssa), quien también acudió a la presentación de resultados del informe El Consumo de Cigarros Ilícitos en México, con el que se comprobó que sólo 8.8 por ciento de las cajetillas que se consumen en el país son de procedencia ilícita, y no 17 por ciento como afirmaba la industria tabacalera, aseguró que la dependencia está considerando el incremento de “impuestos saludables” o IEPS a productos tóxicos como tabaco, alcohol y comida altamente calórica y bajo contenido nutricional.

La aspiración, dijo, es que pudieran aplicarse en el próximo ejercicio fiscal de 2020, pero “aún estamos explorando escenarios y colaborando en el proceso legislativo”. Aseguró que la actual administración federal basará sus decisiones de política pública en “evidencia científica y se han estudiado con todo detalle cuáles serían los incrementos más efectivos para disminuir el consumo (de tabaco) y tener mayores impactos en la salud”.

Ante especialistas reunidos en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, afirmó que “necesitamos y podemos incrementar sustancialmente los impuestos a los productos del tabaco, pues ha demostrado ser una medida costo-efectiva. Aumentar los impuestos hasta alcanzar 75 por ciento del precio final del producto evitaría en la siguiente década 40 mil muertes, casi 100 mil infartos, 15 mil nuevos casos de cáncer y más de un millón de años de vida recuperados a la discapacidad y muerte prematura”.

Además, aseguró, que “permitiría una recaudación de cerca de 135 mil millones de pesos que podrían ser adecuadamente destinados a las políticas públicas de prevención, de promoción, de atención y de rehabilitación”.

Cigarros electrónicos, omisión regulatoria

Cuestionado sobre el uso en el país de dispositivos electrónicos para el consumo de nicotina, destacó que “hubo hoyos” en la reglamentación debido a insuficiencias en el sexenio anterior. No se legisló, dijo, oportunamente ni se estableció una correcta interpretación de los elementos de regulación que existen para anticipar la entrada de estos productos a México.

“Se generaron omisiones en el ejercicio de la acción regulatoria por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Hay que decirlo con claridad, fue omisa en el sexenio pasado en regular oportuna y adecuadamente la introducción al territorio nacional de los productos nuevos del tabaco”, en particular los dispositivos electrónicos dispensadores de nicotina y otros componentes tóxicos del tabaco, subrayó López-Gatell.

Indicó que en esta nueva administración la Cofepris “está en manos limpias y con un liderazgo renovado. Estamos reconstruyendo cuáles son estas omisiones y lo que podemos hacer para su regulación”, aunque rechazó establecer cualquier mesa de negociación con la industria tabacalera y de producción de estos dispositivos.