Tomada de El Universal
El Museo Nacional de Arte (MUNAL) canceló ayer una actividad cultural que desde el viernes pasado convocaba al público a bailar salsa.

El Museo Nacional de Arte (MUNAL) canceló ayer una actividad cultural que desde el viernes pasado convocaba al público a bailar salsa en el Salón de Recepciones y el Patio de los Leones en el marco de la exposición Melancolía, después de que en la plataforma Change. org se lanzó una petición que cuestionaba la iniciativa y denunciaba supuestos daños al inmueble histórico. 

El evento titulado “Salón Munal. Donde las penas se van bailando”, iniciativa del artista Daniel Godínez Nivón, que comprendía cuatro fechas (entre el 19 de mayo y el 9 de junio), fue cancelada y borrada de las redes sociales del recinto. 

El jueves por la noche, el usuario Alberto Pérez Amador Adam lanzó a la plataforma la petición contra ese evento que tuvo su primera sesión el viernes 10 de mayo porque, sostuvo, “desvirtúa el espacio y, ante todo, es un peligro para la conservación del mismo y de las colecciones que resguarda”. 

Señalaba que el piso de madera había quedado dañado y en necesidad de restauración, recabando hasta el momento más de 400 firmas, además del apoyo de diversos artistas.

En una visita que este diario realizó ayer al espacio, se pudo constar que el salón estaba en buenas condiciones. 

Miembros del colectivo de Godínez Nivón publicaron una réplica en esa misma plataforma y acudieron al museo para continuar con el evento, que se llevó a cabo afuera del recinto con más de 30 personas. Godínez indicó a este diario que el museo le explicó que el evento se cancelaría por problemas técnicos. “Toda la información que había en Facebook fue eliminada inmediatamente, me llama lo atención la prisa y lo súbito de esto”, comentó previo al baile en la Plaza Tolsá. El artista, que suele trabajar con proyectos comunitarios, lamentó que el evento fuera cancelado por comentarios que “diferencian la alta cultura con las manifestaciones populares”.

La petición a del artista, con 235 firmas, dice que el piso no fue dañado, que la actividad fue supervisada por personal del museo y que previo al baile, Protección Civil. 

Además indica que “la pieza pretende romper con varios esquemas, incluida la solemnidad y elitismo que rodea a recintos que resguardan obras de arte”.