Hoy se cumple con exactitud el centenario del magnicidio del presidente coahuilense Venustiano Carranza en Tlaxcalantongo, Puebla, acontecido la madrugada del 21 de mayo de 1920.

Para la ocasión, el Gobierno de su estado natal organizó una serie de actividades que se han venido desarrollando desde el pasado martes 19 y que concluirán el próximo domingo 24 en las cuales a través de charlas, videos y diversas manifestaciones artísticas desde la literatura hasta la pintura y la música pero que tristemente no incluyeron al Séptimo Arte que fusiona muchas de estas, el cine, quehacer que de forma irónica es el que Carranza apoyó de mayor manera durante su gestión como presidente del 1 de mayo de 1917 al 21 de mayo de 1920 cuando perdió la vida asesinado por las tropas del General Rodolfo Herrero.

La primera aportación importante al quehacer cinematográfico mexicano de Venustiano Carranza fue el relacionado a la educación, ya que entre la promulgación de nuestra Carta Magna Constitutiva que se dio el 5 de febrero de 1917 como jefe del ejército constitucionalista y el inicio oficial de su mandato como presidente el 1 de mayo, el 24 de abril se hizo oficial la cátedra cinematográfica en el país, de ahí que otro 24 de abril pero del año 2007, coincidiendo con el 90 aniversario de este acontecimiento, se inauguró en Progreso, Coahuila, un Museo del Cine Mexicano al que por desgracia ni gobiernos locales ni el estatal le dio continuidad y cerró sus puertas entre los cambios de una administración a otra.

La segunda aportación, todavía en relación a la cátedra cinematográfica, fue la creación del primer laboratorio cinematográfico del gobierno mexicano que se logró gracias a la iniciativa de dos hermanas de origen veracruzano, Adriana y Dolores Ehlers, quienes teniendo el oficio de fotógrafas en su natal Veracruz lo conocieron durante una gira como jefe del ejército constitucionalista en 1915 al tomarle una fotografía. Agradecido por la calidad de su trabajo, Carranza les concedió una beca para estudiar en el extranjero a partir del 4 de septiembre de 1916 en Boston, donde estuvieron por tres años, concluyendo dichos estudios en la ciudad de Nueva York en los estudios Universal gracias a la continuación de la dicha beca, siendo con ello las cineastas del género femenino pioneras en nuestro país.

En tercera instancia, el año de regreso de las hermanas Ehlers a México, 1919, en lo que sus primeros trabajos como directoras se centraron en el género documental, otro cineasta de origen poblano, Enrique Rosas, quien en 1909 fue el primer cineasta en realizar el primer trabajo de ficción en la historia del cine mexicano que fue el cortometraje de “Don Juan Tenorio”, gracias al apoyo del ejecutivo ya en turno materializa lo que se conoce como el clásico de “El automóvil gris”, en su caso largometraje de ficción que termina con material documental del fusilamiento real de los integrantes de dicha banda con lo cual se instituye a la vez la función del cine como propaganda política de un gobierno, en este caso fomentando la promoción constitucionalista de que quien infringe la ley recibirá la pena que se merece.

Alfredo Galindo

Columna: Cinelectronico

Productor, Director y Guinista de cine.

Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.