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Todos sabemos que el respeto a las creencias ajenas es un principio fundamental para la sana convivencia y la paz en las sociedades. Sin embargo, a veces cometemos pequeños errores sin intención, que pueden evidenciar nuestra falta de conocimiento acerca de las diversas doctrinas que se practican en México; aquí una muy breve información de las más practicadas por los mexicanos
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TESTIGOS DE JEHOVÁ

Los Testigos de Jehová son una denominación cristiana milenarista y restauracionista con creencias antitrinitarista distintas a las vertientes principales del cristianismo. Se consideran a sí mismos una restitución del cristianismo primitivo, creencia que se basa en su propio entendimiento de la Biblia, preferentemente de su Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, y que tiene, según ellos, como propósito santificar el nombre de Jehová.

Su entidad jurídica, la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, fue fundada en 1881 por Charles Taze Russell, quien la presidió hasta su muerte, en 1916. Según sus publicaciones oficiales, en la actualidad es dirigida por un Cuerpo Gobernante desde su sede principal en Warwick (Nueva York).Este cuerpo gobernante se encarga de establecer la doctrina oficial de la congregación mundial.

Según sus propios datos, en 2018, sus publicaciones se distribuyeron en 240 países y territorios; contaban con 8.4 millones de publicadores activos y la asistencia anual a la «Conmemoración de la cena de Jesús» fue de 20 175 477 personas.

Los Testigos de Jehová basan sus creencias en la Biblia, libro que consideran como fuente exclusiva de referencia en asuntos doctrinales. Creen en Jehová como el único Dios, el cual no es omnipresente, y se identifican como seguidores de un único líder, Jesucristo, a quien consideran hijo de Dios pero no Dios en sí mismo, y a quien además identifican con el arcángel Miguel. Si bien aceptan a María como madre de Jesús y de sus hermanos, no la veneran ni la consideran madre de Dios. Creen en la Gran Apostasía y en el libre albedrío por sobre la predestinación. A diferencia de otras denominaciones cristianas, rechazan todas las doctrinas del Concilio de Nicea I y posteriores, entre ellas la Santísima Trinidad, el fuego del infierno y la inmortalidad inherente del alma. Realizan el bautismo por inmersión en agua, en el nombre del «Padre», del «Hijo» y del «Espíritu Santo» pero rechazan el bautismo de niños. No celebran la Navidad, la Pascua, los cumpleaños ni otras fiestas y costumbres que consideran incompatibles con el cristianismo por sus orígenes paganos. Tampoco consideran obligatorio el descanso semanal, pues argumentan que el feriado sabático de la ley mosaica estaba destinado exclusivamente a Israel. Son contrarios al ecumenismow y a las demás religiones y denominaciones cristianas las identifican con el apelativo de «Babilonia la Grande». En sus liturgias evitan el uso de imágenes y símbolos, no le ofrecen adoración a la cruz cristiana (creen que Cristo en realidad murió en un madero de tormento) ni creen en los dones milagrosos, los cuales consideran que terminaron tras la muerte de los doce apóstoles.

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EVANGELICALISMO (O SIMILARES PROTESTANTES)

El evangelicalismo, cristianismo evangélico o protestantismo evangélico es un movimiento transdenominacional dentro del cristianismo protestante que arguye que la esencia del Evangelio consiste en la doctrina de la salvación por gracia a través de la fe en la expiación de Jesús de Nazaret. Los evangélicos creen en la centralidad de la conversión o en la experiencia de «nacer de nuevo» cuando se recibe la salvación, en la autoridad de la Biblia como la revelación de Dios a la humanidad y en la difusión del mensaje cristiano. Hay unos 630 millones de fieles en todo el mundo.

El culto en las iglesias evangélicas se ve como un acto de adoración a Dios. No hay liturgia: la concepción de la adoración es más informal. Por lo general, es administrado por un pastor. El contiene dos partes principales, el alabanza (música cristiana) y el sermón, con periódicamente la comunión.

Los lugares de culto se suelen llamar "edificios de iglesia" o "templos". En algunos Megaiglesias, el edificio se llama "campus". Para los evangélicos, el edificio no es sagrado. Algunos cultos tienen lugar en auditorios o salas de usos múltiples con pocos símbolos religiosos. Debido a su comprensión del segundo de los Diez Mandamientos, los evangélicos no tienen representaciones de material religioso como estatutos, iconos o pinturas en sus lugares de culto.  La cruz latina es una de los únicos símbolos espirituales que generalmente se pueden encontrar en un edificio o en el auditorio de una iglesia evangélica. Generalmente hay un baptisterio en el escenario del auditorio (también llamado santuario) o en una sala separada, para los bautismos por inmersión.

A pesar de las diferentes corrientes y organizaciones evangélicas, todas ellas comparten cuatro creencias fundamentales:

Jesucristo salva. La salvación como un don dado por Dios a las personas con fe, otorgado gracias a la crucifixión de Jesús. En este sentido, la mayoría cree en la doctrina del arminianismo, que está en contra de la doctrina calvinista de la predestinación.
Jesucristo bautiza con el Espíritu Santo. La doctrina del bautismo en el Espíritu Santo enseñada por Jesús.
Jesucristo sana. La curación por la fe, como una promesa cumplida por Jesucristo al momento de aceptar su crucifixión.
Jesucristo viene. La escatología pentecostal se centra en el pronto regreso de Jesucristo a la tierra, dividido en dos momentos, el arrebatamiento de la Iglesia de Cristo y el regreso de Jesús después de la Gran Tribulación.
En cuanto al último punto, las iglesias evangélicas no proclaman una fecha para este suceso, sino que alientan a sus creyentes a vivir en consagración, santidad y trabajo cristiano. En general, los evangélicos sostienen que para recibir estos beneficios se necesita mantener una constante dedicación religiosa.

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CATOLICISMO

La Iglesia católica (en latín: Ecclesia Catholica) es la Iglesia cristiana más numerosa. Está compuesta por 24 Iglesias sui iuris: la Iglesia latina y 23 Iglesias orientales, que se encuentran en completa comunión con el papa y que en conjunto reúnen a más de 1300 millones de fieles.

La Iglesia católica sostiene que en ella subsiste la única Iglesia fundada por Cristo, encomendada por él al apóstol Pedro, a quien le confió su difusión y gobierno junto con los demás apóstoles. Por ello, se considera a sí misma como un «sacramento», un «signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano».

La cabeza de la Iglesia católica es el obispo de Roma, el papa, considerado el sucesor del apóstol Pedro, quien según la tradición católica fue el primer papa. El papa actual, el número 266 en la historia de la Iglesia, es Francisco. La sede papal, conocida como la Santa Sede, ocupa un lugar preeminente entre las demás sedes episcopales y constituye el gobierno central de la Iglesia, por quien actúa y habla, y es reconocida internacionalmente como una entidad soberana.

A la Iglesia católica pertenecen todos los bautizados según sus ritos propios y que no hayan realizado un acto formal de apostasía.nota  Según los datos del Anuario Pontificio de 2019 referentes al año 2017, el número de bautizados miembros de la Iglesia es de 1313 millones, el 17,7 % de la población mundial.1?3? Se trata de una comunidad cristiana que se remonta a Jesús y a los doce apóstoles, por medio de una sucesión apostólica nunca interrumpida, también compartida con la Iglesia ortodoxa.

A lo largo de sus dos milenios de historia, la Iglesia católica ha influido en la filosofía occidental, la ciencia, el arte y la cultura. Entre sus enseñanzas se incluyen la difusión del Evangelio y la realización de obras de misericordia corporales y espirituales en atención a los enfermos, pobres y afligidos, como parte de su doctrina social. La Iglesia, de hecho, es la mayor proveedora no gubernamental de educación y servicios médicos del mundo.

La Iglesia católica se ve a sí misma y se proclama como la encargada por Jesucristo para ayudar a recorrer el camino espiritual hacia Dios viviendo el amor recíproco y por medio de la administración de los sacramentos, a través de los cuales Dios otorga la gracia al creyente.

La Iglesia católica se concibe a sí misma como la única Iglesia fundada por Cristo, y por tanto, la única auténtica frente a las demás iglesias y denominaciones cristianas que han surgido históricamente después de ella.

La Iglesia católica considera que tiene encomendada la misión de elaborar, impartir y propagar la enseñanza cristiana, así como la de cuidar de la unidad de los fieles. Debe también disponer la gracia de los sacramentos a sus fieles por medio del ministerio de sus sacerdotes. Además, la Iglesia católica se manifiesta como una estructura jerárquica y colegial, cuya cabeza es Cristo, que se sirve del colegio de los apóstoles, y que en la historia posterior ejerce la autoridad mediante sus sucesores: el papa y los obispos.

La autoridad para enseñar el Magisterio de la Iglesia basa sus enseñanzas en la Revelación, que está expresada tanto en las Sagradas Escrituras como en la Sagrada Tradición.

La Iglesia católica se considera a sí misma como heredera de la tradición y la doctrina de la iglesia primitiva fundada por Jesucristo y, por lo tanto, como la única representante legítima de Cristo en la Tierra. Mediante la figura de los obispos, sucesores sin interrupción de los apóstoles, cumple con el mandato de Jesús de cuidar de su ovejas.

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IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS (MORMONES)

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la principal denominación cristiana perteneciente al Movimiento de los Santos de los Últimos Días. Fue fundada por el estadounidense Joseph Smith el 6 de abril de 1830, en el oeste de Nueva York. Inicialmente Smith pretendió establecer la Nueva Jerusalén en América del Norte, llamada Sion. En 1831, la iglesia se trasladó a Kirtland, Ohio (límite este de Sion), y comenzó a establecer un puesto de avanzada en el condado de Jackson, Misuri, donde planeaba eventualmente mover la sede de la iglesia (centro de Sion).

Esta organización también se conoce informalmente como "Iglesia mormona" (apodo derivado del Libro de Mormón) o "Iglesia SUD" (acrónimo de Santos de los Últimos Días), dichos nombres no son autorizados por la organización y no recomiendan su uso. Sus miembros se hacen llamar miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días o miembros de la Iglesia de Jesucristo.

Sus libros sagrados distintos de la Biblia, así como algunas de sus doctrinas personales y prácticas, son objeto de duras críticas por parte de diversas denominaciones protestantes y católicas más cercanas al cristianismo tradicional e histórico, algunas de las cuales no reconocen los bautismos practicados por esta Iglesia.

Tras la muerte de Joseph Smith, fueron surgiendo simultáneamente otras corrientes entre algunos miembros de la Iglesia, como por ejemplo la Comunidad de Cristo, con sus propios presidentes y congregaciones. También surgieron ciertas ramas más fundamentalistas, como la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, consideradas apóstatas, que mantuvieron la práctica de la poligamia, originalmente practicada por Smith.

Esta Iglesia actualmente posee alrededor de 16 millones de miembros y 65 000 misioneros distribuidos en 30 mil congregaciones (denominados Estacas, Barrios y/o Ramas) ubicadas en alrededor de 140 países. El 46 % de los miembros reside en Estados Unidos y Canadá, y el 38 % en América Latina.17? Su centro religioso y espiritual es Salt Lake City, capital del estado de Utah, de manera análoga a Ciudad del Vaticano para los católicos. En dicho estado, donde también se encuentran el Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo y la Universidad Brigham Young, los miembros de la iglesia conforman el 60 % de la población.

Esta iglesia se considera a sí misma como «la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra».

Su fe se basa principalmente en la creencia de las enseñanzas de Jesucristo, y de que ellas fueron otorgadas por revelación divina al fundador Joseph Smith. Además de la Biblia (en su edición SUD), su cuerpo doctrinal se completa con los libros Libro de Mormón, Doctrina y convenios y Perla de gran precio, todos ellos publicados por Smith y considerados libros sagrados.

Los miembros de esta Iglesia creen en la Santísima Trinidad, en un plan divino y en la vida eterna, un estado de exaltación que se podrá conseguir luego del Juicio Final mediante una vida basada en la fe, la obediencia de los mandamientos, el arrepentimiento, el bautismo por inmersión y la confirmación por imposición de manos. Esta vida eterna se viviría en familia, y aquellos que la logren podrían tener en el Cielo hijos espirituales. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de Los Últimos Días creen en un Dios cristiano de cuerpo tangible, que eligió a Jesucristo como su primer hijo antes de la creación del mundo y a partir de ahí creó al resto de los seres humanos a su imagen y semejanza. Su trono, además, se encontraría cercano a una estrella o planeta denominado Kólob.

Al fin de cuentas, es muy importate conocer nuestras raíces, nuestras creencias, doctrinas y todo lo relacionado con lo que nos hace ser quienes somos, para ir resolviendo al cabo de nuestro desarrollo en la sociedad, la enigmática e irónica pregunta "¿Qué o quiénes somos y para qué estamos aquí?".

Sin duda alguna, debemos tener en cuenta que la pluralidad de México abarca más que las anteriores doctrinas mencionadas, hay cientos de religiones y creencias y todas deberían ser igualmente respetadas, así como deberíamos velar por los derechos y el respeto de mujeres, niños, personas LGBT+, personas con discapacidad, ancianos, pobres, personas con enfermedades mentales, víctimas de crímenes, desamparados y tristes; solo así conseguiremos ser la potencia no solo económica y humanitaria, sino la que goza de una espiritualidad que va más allá de si creemos o no en un dios.

Información: Wikipedia