Imagen: Javier Mariscal
Los directores generales de empresas en el continente tienen una confianza relativa sobre las perspectivas de sus compañías y sus países, especialmente a corto plazo

Cada año, KPMG realiza una encuesta con directores generales de todo el mundo para evaluar sus perspectivas respecto a la tecnología y confianza en la economía, para definir los asuntos de mayor impacto en su agenda. La encuesta 2017 analiza más a detalle la opinión de los directores generales de AL, vía 271 entrevistas con líderes de 17 países.

¿Qué distingue a las organizaciones de América Latina de las globales? En primer lugar, las diferencias de estructura de negocios: muchas empresas son familiares y con frecuencia una misma familia domina un sector (“feudo”) o hasta una economía durante largos periodos. En segundo lugar, en algunos países de AL son más comunes que en Europa o en América del Norte que las entidades locales o regionales que dominen sectores particulares (“feudos”).

La región también es sede de un grupo creciente de multilatinas: empresas dominantes que aún no se han expandido significativamente a otros continentes. Los directores generales entrevistados para esta encuesta son una muestra representativa de los “reinados” de las principales organizaciones latinoamericanas.

En general, aunque los directores generales de América Latina confían en las perspectivas de crecimiento de sus propias compañías a mediano plazo, en lo que respecta a sus países se sienten más seguros sobre las expectativas para el próximo año que para los siguientes tres.

Reyes de su entorno...
A modo de conclusión:
1.- Grosso modo, los CEOs de las grandes empresas en AL están notablemente menos preocupados sobre las disrupciones tecnológicas que el promedio global.
2.- Sólo los “de avanzada” reconocen el potencial de la tecnología; es decir, las aplicaciones, los agregadores y la inteligencia artificial, para transformar los modelos tradicionales de negocios, la mayoría no espera que la disrupción desestabilice sus organizaciones a corto o mediano plazo.
3.- La mayoría no considera aún que la ciberseguridad sea una preocupación igualmente significativa, tal como lo hacen sus homólogos globales. No obstante, los recientes ataques en todo el mundo pueden haber creado un nuevo sentido de urgencia sobre este asunto.
4.- Todos indicaron una creciente percepción de la necesidad de que los líderes de negocios mejoren o expandan su base de habilidades para gestionar los retos emergentes y las nuevas tecnologías.

Con información de KPMG