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El tiempo y algunos factores importantes nos indican que es momento de cambiar el coche por uno nuevo

Sin lugar a dudas, los coches se convierten en nuestras vidas en una clase de instrumentos esenciales, no solo porque nos facilitan el día a día, sino porque además nos trasladan a diversos lugares inclusive cuando estamos de vacaciones. En la actualidad son muchas las facetas del vivir cotidiano en las que podemos utilizar nuestros coches, como por ejemplo, cuando vamos al colegio a dejar a los niños, o cuando vamos de compras al supermercado. Los autos satisfacen ciertas necesidades diarias y por ello se convierten en verdaderos aliados de la familia hasta en los momentos más apremiantes.

Sin embargo, los coches como todas las máquinas tienen un periodo de vida útil que, al llegar a su término, comienzan a presentar fallos y problemas constantes. Existen muchas teorías y opiniones sobre cuándo comenzar a pensar en comprarse un coche nuevo y entre ellas, las más comunes son la teoría de los 200.000 kilómetros, o los cinco primeros años de duración del auto. A pesar de ello, no hay una prueba clara que nos demuestre que, las teorías anteriores, son del todo ciertas, y a la larga muchas veces estos factores dependerán del tiempo de uso, el trato y las propias necesidades de los propietarios.

Los de uso diario y esporádico

Podemos ir sacando una cuenta, por así decirlo, al descartar ciertos detalles importantes; el primero de ellos, entender que, nunca tendrá el mismo desgaste el motor de un coche que solo se usa para salir los fines de semana a uno que se usa a diario, y que recorre ciertas distancias de consideración, o que se enfrenta a los inconvenientes que se presentan en las grandes ciudades como las horas pico, el exceso de tráfico, las largas colas o filas de autos, el calor intenso del verano, entre otras cosas. La ventaja en cuento a la duración siempre la tendrá el coche al que menos uso se le dé.

Las averías que se presentan con frecuencia

Sin duda alguna son una muestra inequívoca de que ese coche necesitará un reemplazo en un lapso de tiempo relativamente corto. Las fallas constantes son simples avisos de lo que está por venir. Hay casos en donde se llega al colmo ya que luego de reparar alguna pieza en mal estado o sustituirla por otra nueva, entonces se avería otra que nada tuvo que ver con el problema; la razón de este fenómeno es muy sencilla, y se traduce en reemplazo de coche.

En el caso de los coches viejos, lo más habitual es que se le practiquen reparaciones constantes; en muchos casos estas reparaciones cuestan mucho dinero, y esto se debe al tiempo de antigüedad del coche. Mientras más tiempo pase mayores serán las posibilidades de perder el coche por completo. Otro detalle que no debemos pasar desapercibido es que la mayoría de las piezas y repuestos para un coche antiguo están descontinuadas, es decir, conseguirlas se hace muy complicado, incluso si se localizaran de seguro sus precios algo elevados al tratarse de partes que ya no se fabrican.

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Para revender el auto

Revender al auto para invertir ese dinero en algún negocio, o para comprar uno nuevo realmente se ha hecho habitual en muchos países del mundo, es por ello que, si ese es su caso, se le recomienda vender el coche con un tiempo de uso no mayor a los 4 años; ahora bien, si usted usa su coche a diario y se encuentra en una ciudad convulsionada por el alto volumen de tráfico entonces lo recomendable es venderlo o salir de él en un tiempo de uso no mayor a los 3 años. Tome en consideración que los coches pierden valor automáticamente al salir de la agencia de ventas, por lo que se deben tomar precauciones.

Seguridad y confort dentro del coche

Es otro de los puntos importantes a considerar cuando tenemos en mente vender nuestro coche. En el caso de los vehículos más antiguos lo más seguro es que no cuenten con los avanzados sistemas de seguridad como por ejemplo, elevalunas eléctricos, dirección asistida o los famosos airbags que tanto le han salvado la vida a muchas personas. Otros detalles de peso son los respaldos para la espalda, estabilidad en la conducción, entre otras cosas también. Recuerde pensar primero en su seguridad y en las de quienes le acompañen.

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Según las necesidades

Los cambio que ocurren a lo largo de nuestra vida también hacen necesario hacer algunos ajustes precisamente para sentirnos mejor y estar más cómodos; la llegada de los hijos al hogar, el inicio de un negocio o ampliación del mismo, o talvez haberse mudado a zonas más alejadas de la ciudad, y que requieren de coches con ciertas características como los rústicos o 4x4, por solo nombrar algunos ejemplos. En estos casos se realiza una valoración personal, y se sacan cuentas conforme a las mismas necesidades.

Cambiar de coche no representa un gran problema, aunque lo más importante es tener claro por qué debemos cambiarlo, y el momento preciso de hacerlo. Recordemos que en muchos casos es mejor vender el coche usado y comprar uno nuevo ya que, con el pasar del tiempo, nos daremos cuenta de que el ahorro será más significativo, y nos libraremos de esas molestas fallas que siempre se traducen en dolores de cabeza.