El doctor Ernest Vinyoles, experto en Hipertensión. Foto: EFE/Javier Cebollada
Tener la tensión arterial elevada es uno de los principales factores de riesgo de ictus. Mantenerla controlada es clave para prevenir esta y otras enfermedades. Sin embargo, muchas personas desconocen que son hipertensas.

La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear”, indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La tensión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). Según indica la OMS, se considera que la tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg cuando el corazón late (tensión sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). 

Si la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada”, explica.

 

VIGILAR PARA PREVENIR PROBLEMAS DE CORAZÓN

 

Esta entidad manifiesta que cuanto más alta es la tensión arterial, mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y los riñones. 

La hipertensión es la causa prevenible más importante de enfermedades cardiovasculares y de accidentes cerebrovasculares del mundo”, subrayan.

Un accidente cerebrovascular o ictus ocurre “cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o queda taponado por un coágulo u otra partícula. Debido a ello, parte del cerebro no consigue el flujo de sangre que necesita. Como consecuencia, las células nerviosas del área del cerebro afectada no reciben oxígeno, por lo que se dañan y no pueden funcionar", detalla la Fundación del Cerebro.

Y agregan: "Algunas personas soportan muy poco tiempo la ausencia de sangre y mueren, pero otras son capaces de subsistir durante algunas horas”.

Cuando el ictus se debe a la rotura de un vaso sanguíneo se conoce como ictus hemorrágico o hemorragia cerebral. En cambio, si está ocasionado por la obstrucción de un vaso sanguíneo, recibe el nombre de ictus isquémico. 

La hipertensión arterial es el factor de riesgo más importante, tanto para la isquemia como para la hemorragia cerebral. De hecho, se encuentra en casi el 70% de los pacientes con ictus”, señalan los especialistas de los Hospitales Vithas Nisa.

Sin embargo, estos expertos aseguran que el control de la hipertensión continúa siendo bajo. 

Aproximadamente, el 40% de los hipertensos desconoce que lo es, el 20% de los diagnosticados no está tratado y la mitad de los que sí lo están no alcanza los objetivos terapéuticos de control”, expresa Belén Moliner, directora médico del Servicio de Neurorrehabilitación de los Hospitales Vithas Nisa Valencia al Mar y Aguas Vivas (este de España).

Detalle de la infografía de la Agencia EFE "Día del Ictus" del pasado año. Infografía: EFE

HIPERTENSIÓN, UNA ENFERMEDAD CRÓNICA

 

La doctora recuerda que la hipertensión está considerada una enfermedad crónica y, por lo tanto, requiere un tratamiento permanente. Así, añade que si no se controla, puede tener consecuencias fatales.

Los especialistas de los Hospitales Vithas Nisa manifiestan que existe “evidencia suficiente a favor de los beneficios del tratamiento antihipertensivo, puesto que una disminución de la presión arterial sistólica y diastólica de 6 mm Hg es capaz de reducir hasta un 48% el riesgo de ictus”.

Pero, ¿qué podemos hacer para mantener la tensión bajo control? En este sentido, la OMS recuerda que todos los adultos deberían medirse la tensión arterial periódicamente y, si está elevada, consultar con un profesional sanitario.

Un paciente de ictus prueba el nuevo robot asistencial que mejora la rehabilitación para el control neuromuscular. Foto: EFE/Kai Försterling Kai Försterling

A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, por ejemplo, abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con asiduidad y evitar el uso nocivo de alcohol". 

Además, la doctora Moliner añade que "la reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan, además, tomar medicamentos con prescripción médica”.

La hipertensión es un problema muy frecuente. La OMS señala que, a nivel mundial, más de uno de cada cinco adultos tiene la tensión arterial elevada.

 “Este es un trastorno que causa aproximadamente la mitad de todas las defunciones por accidente cerebrovascular o cardiopatía”, indican desde la institución internacional. 

Del mismo modo, indica que las complicaciones derivadas de la hipertensión son la causa de 9.4 millones de defunciones cada año en el mundo.

Por último, la OMS recalca que los adultos pueden contribuir al tratamiento de la hipertensión tomando la medicación prescrita, cambiando su modo de vida y vigilando su salud.

DESTACADOS: 

 

* La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que más de uno de cada cinco adultos tiene la tensión arterial elevada.

* “A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, por ejemplo, abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable o hacer ejercicio con asiduidad. Otras necesitan, además, tomar medicamentos con prescripción médica”, manifiesta la OMS.

* Casi el 70% de los pacientes con ictus son hipertensos, señalan los especialistas de los Hospitales Vithas Nisa.

Por Purificación León EFE/Reportajes