Mr. Greg Abbott, gobernador (Republicano) de Texas, lamento desmentirlo...
Le platico: usted dijo en conferencia de prensa hace una semana en San Antonio, que las vacunas contra el bicho son exclusivamente para los texanos.

Fíjese que no es cierto. He hablado con funcionarios y empleado de su gobierno que están en las mera trincheras de esta cruzada de vacunación, y me dicen que de cada diez aplicaciones que realizan, hay por lo menos tres colados que no son ni texanos, ni mayores de 65 años, ni están enfermos de padecimientos cardíacos o de hipertensión; es más, que ni siquiera son gringos.

Pos qué desmadre es éste, Mr. Abbott?

Déjeme le cuento: el solo avión de donde viajé desde Monterrey, venía hasta el tope de regios que ya traían -muy orondos ellos- sus citas para recibir la primera dosis de la Pfeizer.

En esta liga de mi artículo sobre ese asunto verá usted que yo no vine a estas tierras sureñas de los acólitos patriotas de Trump, con ese avieso propósito.

Por estar casado con una ciudadana estadounidense; por ser portador de la ansiada “green card” y también por motivos de mi edad cronológica, que no física ni de otras índoles a cuyas pruebas me remito, entro en la categoría de quienes deben -no solo pueden- ser inoculados.

Cómo se explica usted, Mr. Abbott, que batillos sampetrinos que todavía lucen espinillas en sus losanos cutis, estén metiéndose en la fila, desplazando a texanos de la 3a o 4a edad, algunos de ellos en sillas de ruedas, con problemas cardíacos e insuficiencias renales?

Cómo se explica que sus empleados sanitarios no les pregunten ni madre respecto a los lugares de procedencia y residencia, cuando junto con sus papás y demás parentela, sacan las citas por internet después de que durante días estuvieron picándole al sitio hasta que lo saturan?

Esta gente se la está bañando en las propias narices de los “cuadrados” y “bien portados” -para otras cosas- gringos.

Que lo estén haciendo porque en México el desmadrito de los López trae a millones de mexicanos con el Jesús en la boca, es harina de otro costal.

Mr. Abbott, por qué cree usted que “Amtrack Joe” Biden le dijo que ni madres a AMLO, cuando éste se atrevió a pedirle que por favor, si le sobraban algunas vacunitas de Pfizer o AztraZeneca, ahí se las encargaba para sus solovinos, viejitos y “siervos de la nación”?

A poco creyó AMLO que se iba a olvidar al presidente de EU que lo vino reconociendo como ganador en las elecciones de noviembre, hasta que nomás quedaba por hacerlo el tirano norcoreano?

Mr. Abbott, como usted y mis lectores saben, tengo la fortuna de ser amigo -desde los tiempos de Biden como vice presidente de Obama- de alguien que hoy hoy hoy ya mudó a la Casa Blanca, sus cosas de trabajo de la oficina que tenía en Baltimore.

Mi amigo me dijo que su jefe está siguiendo con lupa la administración y aplicación de las vacunas, porque hay nomás en el primer tiro, un millón de las dos dosis que deben aplicarse SOLAMENTE a los ciudadanos y residentes norteamericanos.

Y no es porque me guste el chisme, pero este artículo, en el momento en que usted lo está leyendo, ya llegó a los ojos de mi amigo y de ahí a los de “Amtrack Joe” en cuestión de unas cuantas horas.

Así que, Mr. Abbott, por el bien de sus aspiraciones políticas (recuerde que Biden está fumigando para disipar todo indicio de tufo trumpiano y usted es Republicano), respetuosamente le sugiero que se ponga al tiro y lea pare el cuento a los que le están haciendo de chivo los tamales en las citas y filas de vacunación.

Y a mis paisanos, caray, no la chiflen, que es cantada.

Acá no están en San Pedro, donde abusan a su antojo de sus influencias y apellidos de pedigrí, debido al inútil del “Socavón” dizque alcalde -no por mucho tiempo- Miguel Treviño de Hoyos.

Pónganse en la fila... que les toca, y vívanla como cualquier humilde mortal que se parte la madre cuidándose hasta donde puede y como puede, porque... no tenemos gobierno, neta.

CAJON DE SASTRE


“En su mera madre, ahora sí no te mediste, a ver cómo te va con los sampetrinos cuando regreses, jejeje, yo acá me quedo por lo menos hasta después del Súper Bowl, jejeje”, dice la irreverente de mi Kalifa, la súbdita de “Amtrack Joe”... Así se dice de los ciudadanos de un país respecto a su mandatario, ¿qué no?