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“El Tío“, era requerido por una Corte Federal para el Distrito de Columbia, para procesarlo por los delitos de asociación delictuosa y contra la salud

La Fiscalía General de la República (FGR) extraditó este domingo a Estados Unidos a Raúl Flores Hernández, alías “El Tío”, uno de los narcotraficantes que operó para distintos cárteles de la droga en México desde 1980.

“El Tío“, era requerido por una Corte Federal para el Distrito de Columbia, para procesarlo por los delitos de asociación delictuosa y contra la salud.

A principios de 1980 y hasta marzo de 2017, Raúl Flores Hernández negoció y traficó grandes cantidades de cocaína con varios cárteles mexicanos de droga, como “La Federación de Sinaloa”, “El Cártel de Jalisco Nueva Generación” y “El Cártel Milenio”.

La FGR afirmó que “El Tío” mantuvo fuentes de suministro en Colombia y controló las rutas de envío de México hacia Estados Unidos.

Flores Hernández fue detenido en 2017 por la entonces Procuraduría General de la República (PGR) mientras comía en un restaurante de Zapopan, Jalisco.

La entrega se realizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Toluca, Estado de México, a los agentes estadounidenses designados para su traslado final a Washington, D.C.

Vínculos con futbolistas y cantantes

En 2017, el Departamento del Tesoro anunció que fueron congeladas las cuentas de 21 mexicanos y 42 empresas vinculas a “El Tío”, entre ellas, una del exfutbolista Rafael Márquez y otra del cantante Julión Álvarez. Ambas fueran señaladas como entidades para lavar dinero del narcotraficante.

“Las designaciones de la OFAC de hoy también incluyen al futbolista profesional mexicano Rafael Márquez Álvarez (Rafa Márquez) y al cantante mexicano Julio César Álvarez Montelongo (Julion Álvarez). Ambos hombres tienen relaciones duraderas con Flores Hernández, y han actuado como testaferros para él y han mantenido activos en su nombre”, expuso en aquel entonces el Tesoro de Estados Unidos.

Un año después, Rafael Márquez obtuvo un amparo para frenar el congelamiento de sus cuentas y recuperar sus clínicas deportivas en Estados Unidos. El exfutbolista comprobó que nunca tuvo conocimiento sobre la participación del narcotraficante en algunos movimientos de sus empresas.

La PGR no encontró pruebas en su contra y determinó cerrar la investigación como probable responsable en el delito de lavado de dinero.

En el caso de Julión Álvarez, en 2017 fue exonerado en México por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) por su presunto enriquecimiento ilícito, sin embargo, la carpeta de investigación contra sus empresas en Estados Unidos se cerró hasta finales del 2018.