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El keniano hizo una carrera en Viena que quedará en la memoria de los amantes al deporte

Eliud Kipchoge puso su nombre con letras de oro en la historia del deporte. El keniano se convirtió en el primer hombre en derribar el muro de las dos horas en un maratón. 

Kipchoge recorrió los 42.195 kilómetros en un tiempo de 1h59:40, una marca que sin embargo no será oficial por las ayudas externas que recibió.

Kipchoge, que ha clavado los tiempos de forma constante, corrió detrás de un vehículo que le iba marcando el ritmo para batir el legendario muro de las dos horas y rodeado por siete 'liebres', en formación de flecha para protegerlo del viento.

Esos siete corredores formaban parte de un equipo de 41 atletas de primer nivel que se fueron turnando a lo largo de toda la carrera para darle apoyo.

A un ritmo trepidante, el atleta africano aseguró su lugar en la historia donde venció al tiempo, su único rival en las calles de Viena. 

El campeón mundial y dueño del récord mundial cronometró 1 hora, 59 minutos y 40.2 segundos en el llamado “INEOS 1:59 Challenge”, una competición que se organizó para facilitar el intento.

Kipchoge, quien comparó su gesta atlética como la llegada del hombre a la Luna, se dio un par de manotazos en el pecho para festejar y sonrió cuando completó la distancia en el parque Prater de Viena.

“Ha sido el mejor momento de mi vida”, dijo Kipchoge al mencionar que pasó cuatro meses y medio entrenándose para esta carrera. “Cargaba una enorme presión”.

Tras comenzar a las 8:15 de la mañana, Kipchoge contó con el respaldo de 36 liebres, que le acompañaron en grupos que se alternaban, uno de los motivos por los que la Federación Internacional de Atletismo —la entidad rectora del deporte— no ratificará el tiempo como récord mundial.

Los grupos recibieron la ayuda de una furgoneta que marcaba el paso a los corredores con un rayo láser que proyectó la posición ideal en el asfalto. También recibieron bebidas, que eran entregadas con cuidado por ciclistas y otros corredores, para prevenir que desacelerasen.

“Es una gran sensación hacer historia deporte como Sir Roger Bannister”, dijo Kipchoge, refiriéndose al fallecido corredor británico que fue el primero en bajar de los cuatro minutos en la milla en 1954. “Soy el hombre más contento del mundo por ser el primer humano en bajar las dos horas y puedo decirle a la gente que no hay límites para el ser humano. Anticipo que más gente en todo el mundo correrán por debajo de las dos horas después de hoy”.

Kipchoge hizo hincapié en que su objetivo va más allá del atletismo.

 

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“Podemos hacer que este mundo ser más lindo y pacífico”, dijo. “Lo positivo del deporte. Quiero un deporte que sea limpio y atractivo”.

Kipchoge fue alentado por una multitud en el trayecto en el Prater, con festejos en su país natal que empezaron antes que completara el objetivo.

Los organizadores informaron que las regulaciones sobre dopaje fueron aplicadas, y que Kipchoge y todas las liebres se sometieron a controles fuera de competencia por parte de la Unidad de Integridad del Atletismo.

El Prater ofreció un escenario ideal por sus largas rectas, protegidas del viento por los elevados árboles, en buena parte del trayecto de 9,6 kilómetros, el cual Kipchoge completó más de 4 veces.

Fue su segundo intento por bajar de las dos horas, luego de quedarse corto por 26 segundos en una competencia similar en el circuito de Fórmula Uno en Monza, Italia, en mayo de 2017.

Kipchoge, campeón de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016, ha ganado 10 de los 11 maratones que ha disputado y es dueño del récord mundial, con el registro de 2:01:39 que logró el año pasado en Berlín. 78 segundos menos que la previa plusmarca. 

ESTAS FUERON LAS 'AYUDAS' QUE RECIBIÓ

1. No lo organiza ni controla la IAAF, lo que hace imposible de controlar la legalidad del recorrido ni sobre las condiciones de viento, estado del asfalto.

2. Sin controles antidoping Al ser una prueba no oficial, las reglas antidopaje que rigen las pruebas atléticas no entran en vigor. 

3. Para considerarlo una carrera debe haber, al menos, tres competidores luchando por la victoria.

4. Un coche marcaba el ritmo, ya que además de liebres, un coche de la organización iba marcando el ritmo, incluso con una línea proyectada sobre el suelo para que los atletas la siguieran. 

5. El nivel de control sobre la prueba fue tal que hasta había que evitar que el polvo o suciedad propia del asfalto de cualquier ciudad, como es el caso de Viena, afectara a la prueba. 

6. Nike creó unos tenis exclusivamente para Kipchoge de placa de carbono en la suela con efecto muelle y discos rellenos de fluido presurizado que le da una ventaja en eficiencia y economía de zancada de 4%.

7. Temperatura entre 10 y 12 grados centígrados y viento inferior a 14 km/h (evita fricción en el corredor).

(Con información de AP)