'Bajo la misma luna' es una de las películas más taquilleras apoyadas por Fidecine. / Foto: Internet.
Productores y realizadores mexicanos reprueban la iniciativa firmada por el coordinador de la Cámara Baja, Mario Delgado Carrillo, y firmada por diputados como Dolores Padierna

Creado en 1998 a raíz de la Ley Federal de Cinematografía en 1998, el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine es un fideicomiso que entró en funciones en marzo del 2002 y su objetivo es “el fomento y promoción permanentes de la industria cinematográfica nacional”, pero las leyes sobre las que se fundó podrían desaparecer.

Luego de que hace unas semanas tanto este como otros fideicomisos, principalemente el FONCA y el Foprocine, también estuvieran en riesgo de desaparecer cuando el Gobierno de México firmó un decreto para la extinción de todos estos fondos, la Secretaría de Cultura aseguró la permanencia de los tres, pero ahora la bancada de Morena ha vuelto a actuar sobre el Fidecine en específico.

La iniciativa que busca derogar diversas leyes, entre ellas la Federal de Cinematografía, en particular los artículos 33 y 38, en los que se contempla la conformación y manera de manejar los recursos de dicho fondo, fue apoyada por otros diputados del partido como Dolores Padierna.

Entre los argumentos se lee que "lo que hemos visto, a lo largo de estos años en el manejo y administración de algunos fideicomisos no ha sido la consecución de sus fines de creación, ni la transparencia, ni el uso adecuado de los recursos públicos”.

Este fondo ha manejado los apoyos de manera que funcionan como una inversión, por lo que en teoría debería recibir un retorno de dicha inversión pero poco ha percibido en sus 18 años de existencia.

De acuerdo con un artículo publicado en El Economista el 10 de abril del 2012, a esa fecha había apoyado 71 películas, de las cuales solo 20 presentaron un 6.3 por ciento promedio de retorno, siendo ejemplos como “La misma luna”, protagonizada por Eugenio Derbez y Kate del Castillo, la que más ha generado en taquilla —101 millones de pesos— por su tema migratorio y le redituó al Fidecine un retorno de inversión de 155.4 por ciento, aunque el texto también señala que casos como el del filme “Arráncame la vida”, que consiguió 70 millones en taquilla pero de los cuales el fondo no recibió ni un solo peso.

Este mecanismo aporta hasta el 40 por ciento del costo total de la película, que ronda los 22 millones de pesos y en estos años apoyado a otras películas como “Vivir amando”, “La última muerte”, “Salvando al soldado Pérez” y “No se aceptan devoluciones”, además de producciones animadas como “Un gallo con muchos huevos” y “Nikté”.

Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía en la Cámara de Diputados reprobó esta decisión y en Twitter escribió que “La cinematografía es un arte y técnica cultural y educativa estratégica para el desarrollo del país y el fortalecimiento de la identidad del pueblo de México, reconocida en el mundo”.

Por su parte la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas, en un documento dirigido a Delgado Carrillo y al presidente Andrés Manuel López Obrador, expresó que “Nos alarma una iniciativa de esta naturaleza justamente un día después de que la Directora General del Instituto Mexicano de Cinematografía estableciera un diálogo abierto e incluyente con la comunidad cinematográfica del país, garantizando la permanencia de este Fideicomiso, tal como lo ha reiterado la propia Secretaría de Cultura.  Se trata de un fideicomiso que permite el fomento al cine mexicano independiente, y es puntal imprescindible para su desarrollo”, se lee en el documento.

Esta iniciativa de reforma y derogación de ciertas leyes también tiene en la mira leyes como la Ley para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, la Ley de Hidrocarburos, la Ley de la Industria Eléctrica y la Ley de Ciencia y Tecnología, entre otras.