Evaristo Madero ha sido uno de esos políticos coahuilenses sobre el que pesan un sinfín de acusaciones dentro de su actuar en la administración pública.

Su paso por la Alcaldía de Parras de la Fuente es, por decir lo menos, polémico. Las historias que se llegan a escuchar en el Pueblo Mágico en torno a este personaje llegan a rayar en lo inconcebible.

Por ejemplo, el 1 de enero de 2018 cuando debió asumir formalmente el cargo de alcalde, simplemente no se apareció, no fue sino hasta el tercer día cuando organizó su toma de protesta, violando lo dispuesto por las normas coahuilenses.

Sin embargo, el episodio no fue sólo anecdótico, sus 12 meses al frente del gobierno municipal estuvieron marcados por la reticencia a transparentar la mínima información pública, así como una serie de acusaciones por diversas irregularidades.

Incluso, sus negocios no estuvieron exentos de la polémica: en febrero de 2018, apenas unas semanas después de asumir como alcalde, uno de sus transportes de carga fue asegurado con una tonelada de mariguana sobre la carretera Saltillo-Torreón.

Casi 12 meses después, el proceso de entrega-recepción con su sucesor, el morenista Ramiro Pérez Arciniega, estuvo caracterizado por el desaseo y una serie de señalamientos que podrían ser resumidos en una palabra: saqueo.

“Ramiro Pérez Arciniega, alcalde entrante, denunció ayer que la pasada administración dejó algunas oficinas sin mobiliario, equipo e incluso habría borrado algunos archivos, esto amén de que no les han entregado las llaves de todas las dependencias”, es el reporte que VANGUARDIA publicó el 4 de enero de 2019.

Pero no sólo fueron acusaciones formuladas en dichos. La Auditoría Superior del Estado observó irregularidades por 71.4 millones de pesos. Si bien el monto puede resultar menor en comparación con las estratosféricas cifras que se presentan en cada revisión de cuentas públicas, ese año, los ingresos de Parras fueron por 143.2 millones de pesos, es decir, las irregularidades observadas equivalen a 49.86 por ciento de sus entradas de recursos.

Sin adelantar vísperas, ante todo este cúmulo de hechos y dichos, es bienvenido que las autoridades hayan abierto un proceso en contra de Madero para investigar si incurrió en alguna acción ilegal que amerite ser castigada por la justicia coahuilense.

Sin embargo, la expectativa puede ser diferente ante lo que ha sucedido en otros procesos contra políticos coahuilenses que han sido investigados, acusados, detenidos y con procesos que han quedado más en lo mediático.

Procesos judiciales como los de Lenin Flores y Ramón Oceguera se mantienen dirimiendo en juzgados, pese a que en un inicio parecieron ser expedientes muy bien armados.

Esperemos que más que el golpe mediático, esta vez –en caso de comprobarse elementos que lleven a un delito– haya justicia.

Sus 12 meses al frente del gobierno municipal de Parras estuvieron marcados por la reticencia a transparentar la mínima información pública