Preocupación. Las aglomeraciones de personas, sin ninguna prevención sanitaria, desalentaron a las autoridades. EFE
El país entró en un nuevo periodo con restricciones más laxas

MADRID, ESP.- Miles de jóvenes salieron ayer por la madrugada a las calles y plazas de las grandes ciudades españolas para celebrar el fin del estado de alarma, sin medidas de seguridad contra la pandemia, lo que obligó a actuar a la policía.

Tras seis meses de limitaciones a la movilidad, con cierres perimetrales en las regiones y toque de queda nocturno, España estrenó ayer un nuevo periodo, con restricciones más laxas y avisos de precaución, para que no repunte la pandemia de coronavirus.

En Madrid, la primera noche sin estado de alarma ni toque de queda fue una multitudinaria celebración de miles de jóvenes bebiendo, y bailando en las calles y plazas más céntricas de la capital, que parecían festejar la Nochevieja.

Lo mismo ocurrió en Barcelona, donde la medianoche se recibió con petardos y gritos de alegría, y a partir de entonces por las calles de la ciudad empezaron a circular barceloneses y turistas dispuestos a reencontrarse con la noche, después de meses de toque de queda, que dejaba las calles vacías antes de medianoche.

La situación se repitió en otras ciudades españolas como Sevilla, Salamanca, Bilbao o San Sebastián.

En Madrid hubo más de 450 intervenciones de la Policía Municipal, informó el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, quien tildó de “lamentables” las escenas vividas.

Algo similar ocurrió en Barcelona, donde los agentes desalojaron a unas 6 mil 500 personas por no cumplir con las medidas para evitar contagios.